El grupo defensor de los derechos civiles enfrenta cargos que incluyen fraude electrónico, fraude bancario y asociación delictuosa para cometer lavado de dinero, en un caso presentado por el Departamento de Justicia en Alabama, donde el organismo tiene su sede.
La acusación formal se produjo poco después de que el Southern Poverty Law Center (SPLC por sus iniciales en inglés) reveló la existencia de una investigación penal en torno a su programa de pago a informantes para infiltrarse en grupos extremistas y recopilar información sobre sus actividades. El organismo indicó que el programa era utilizado para monitorear amenazas, y que la información a menudo se compartía con fuerzas policiales locales y federales.
El director ejecutivo del SPLC, Bryan Fair, afirmó que la organización “se defenderá enérgicamente”.
Blanche afirmó que, entre 2014 y 2023, el SPLC pagó al menos 3 millones de dólares a personas afiliadas al Ku Klux Klan, United Klans of America, el National Socialist Party of America y otros grupos extremistas.
“El SPLC no estaba desmantelando a estos grupos. En su lugar estaba ayudando a fabricar el extremismo al que dice oponerse mediante el pago a fuentes para avivar el odio racial”, sostuvo Blanche.
Aseguró que el SPLC nunca reveló detalles a los donantes sobre su programa de informantes. “Las leyes relacionadas con una organización sin fines de lucro les exigen tener cierta transparencia y honestidad en lo que informan a sus donantes sobre en qué se va a gastar el dinero, cuál es su declaración de misión, y para qué están recaudando fondos”, explicó.
Blanche indicó que el centro enviaba dinero a través de dos cuentas bancarias para cargar tarjetas de prepago que eran entregadas a miembros de los grupos extremistas, entre los que también figuraban el National Socialist Movement y el Sadistic Souls Motorcycle Club, afiliado a Aryan Nations.
Fair manifestó que el programa se mantuvo en secreto para proteger la seguridad de los informantes.
“Cuando empezamos a trabajar con informantes, vivíamos a la sombra del apogeo del Movimiento por los Derechos Civiles, que había sufrido atentados con bombas en iglesias, violencia patrocinada por el Estado contra manifestantes y los asesinatos de activistas que quedaron sin respuesta por parte del sistema de justicia”, indicó. “No hay duda de que lo que aprendimos de los informantes salvó vidas”.
El SPLC, con sede en Montgomery, Alabama, fue fundado en 1971 y se valió de demandas civiles para combatir a grupos supremacistas blancos. La organización se ha convertido en un blanco popular de los republicanos, que la consideran demasiado izquierdista y partidista.
La investigación podría sumar preocupaciones de que el gobierno del presidente Donald Trump esté utilizando el Departamento de Justicia para ir detrás de los conservadores de la oposición y sus propios detractores.
El anuncio de la pesquisa se produce después de otras investigaciones sobre adversarios de Trump que han suscitado dudas sobre un posible uso del Departamento de Justicia como arma política.
El SPLC ha enfrentado intensas críticas de los conservadores, quienes lo acusan de difamar injustamente a organizaciones de derecha que califica como grupos extremistas debido a sus posturas. El órgano condena con regularidad la retórica y las políticas de Trump en cuestión de los derechos de voto, la inmigración y otros temas.
El centro estuvo nuevamente bajo el microscopio después de que el activista conservador Charlie Kirk fue asesinado el año pasado, atrayendo nuevamente la atención sobre la descripción del organismo hacia el grupo que fundó y dirigió Kirk. El SPLC incluyó una sección sobre ese grupo, Turning Point USA, en un informe titulado “El año 2024 en Odio y Extremismo", el cual describió al grupo como “Un caso de estudio de la derecha de línea dura en 2024".
El director del FBI, Kash Patel, dijo el año pasado que su agencia se distanciaría del SPLC, el cual colaboró durante muchos años con investigaciones policiales sobre delitos de odio y extremismo a nivel nacional. Patel afirmó que el centro se había convertido en una “máquina partidista de difamación”, y lo acusó de calumniar a “estadounidenses comunes” con su “mapa del odio”, el cual documenta a supuestos grupos antigubernamentales y de odio dentro de Estados Unidos.
Los republicanos de la Cámara de Representantes organizaron una audiencia centrada en el SPLC en diciembre, asegurando que coordinó esfuerzos con el gobierno del presidente Joe Biden “para atacar a estadounidenses cristianos y conservadores y privarlos de sus derechos constitucionales a la libertad de expresión y de asociación”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP