En término medio tanto los padres como las madres atravesarían parecidos niveles de stress llegando ambos progenitores a picos altos y bajos lo cual demostraría que lidiar con niños es igual de complicado para ambos sexos. Y eso que la mayoría de las mujeres creen que los hombres lo llevan peor.
La encuesta también revelo que los padres con hijos son más felices y sonrientes que quienes no tienen niños aunque, según la misma, los niveles de estrés que los niños aportan a sus padres serían mayores que los niveles de felicidad y es que la presión del colegio, los asuntos emocionales, el abuso de sustancias, la rebeldía...etc. preocupan en gran medida a los progenitores. Esto no significa que los padres con hijos sean más miserables que felices ya que en general cuando se revisan las experiencias vividas la gran mayoría de los padres considera que todo ha merecido la pena.
Teniendo en cuenta que los padres tienden en ocasiones a echarse las culpas unos a otros, en cuanto a la educación de los niños y a la poca paciencia hacia ellos este estudio pondría sobre la mesa la realidad de que ambos progenitores pasan por situaciones similares por lo que en lugar de buscar culpables lo ideal sería unir fuerzas para criarlos de una manera más feliz y efectiva.