Precisamente para evitar sustos mayores el condado de Miami-Dade ha aprobado hoy una medida que prohíbe el uso de luces o focos de alto voltaje en piscinas privadas.
La ordenanza propuesta exige que los focos colocados en las piscinas dispongan de transformadores y circuitos debajo voltaje conectados a la tierra. El voltaje de cada luz no puede exceder de 15 voltios y 300 vatios.
No podemos olvidar que el pasado mes de abril el niño Calder Jacob Sloan murió electrocutado mientras nadaba en la piscina de la vivienda familiar, a causa del mal funcionamiento del transformador conectado a los focos de la piscina.
Las nuevas reglas serán obligatorias para quienes vayan a construir nuevas piscinas o vayan a realizar trabajos de remodelación en las mismas. Pero se espera que todas las familias con piscinas tomen la iniciativa de hacer estos cambios.