Según Victoriano Cazañas, su hijo Frank ha pasado prácticamente toda su existencia en estado vegetativo gracias a una negligencia médica. Ahora, su vida peligra porque desde hace 3 meses la empresa que fabrica el aparato para hacerle una nueva traqueotomía le dice que simplemente no lo tienen y cuando lo tengan no garantizan la entrega.
Por si fuera poco, su seguro le ha dado problemas para surtir sus medicamentos.
Esto provoca una cadena de problemas y gastos innecesarios que pagan todos los contribuyentes profundizando una crisis que parece no tener solución.
Le preguntamos a este pobre hombre a cuánto ascienden los gastos por cuidar a su hijo enfermo. Su respuesta no pudo ser más honesta.