Miami, 27 de agosto. — Yudaisy Salgueiro, una cubana de 47 años y profesional de la salud residente en Miami, habló por primera vez desde una cama del Jackson Memorial Hospital tras sobrevivir al ataque armado perpetrado por su expareja dentro del edificio de apartamentos donde vivían.
“Esto ha sido un milagro”, declaró la víctima a Telemundo 51 y Univisión, todavía convaleciente de la herida de bala que atravesó su pecho y estuvo a punto de costarle la vida.
El ataque en plena tarde
El hecho ocurrió el martes 26 de agosto, poco antes de las 4:00 p.m., en el complejo Monte Carlo Apartments, ubicado en el oeste de Miami-Dade.
De acuerdo con el reporte del Departamento del Sheriff, los agentes acudieron tras recibir múltiples llamadas al 911 alertando de disparos. Al llegar, encontraron a Yudaisy con una herida grave en la parte superior del cuerpo.
“La bala entró por encima del corazón y salió por la espalda. Me provocó un hemotórax, sangre en el pulmón”, relató. A pesar de la gravedad, no fue necesaria una cirugía mayor.
Una relación de diez años que terminó en tragedia
La víctima aseguró que jamás imaginó algo así de su agresor, identificado como Javier, con quien compartió una relación de una década y llevaba un año separada.
“Él nunca fue agresivo, ni discutíamos. Jamás pensé que me atacaría”, dijo.
Según su testimonio, todo ocurrió cuando regresaba de trabajar y se dirigía al apartamento de sus padres, que residen en el mismo edificio. “Cuando intenté abrir el elevador, él salió y me disparó”, explicó.
Una vecina que presenció la escena confirmó lo ocurrido: “Lo vi salir del elevador y dispararle. Ella corrió gritando por ayuda mientras él la perseguía”.
La persecución por el edificio
Herida, Yudaisy logró huir hasta el apartamento de una vecina que la ayudó a presionar la herida y llamó al 911.
Mientras tanto, Javier continuó recorriendo el edificio armado. Rompió ventanas en busca de la víctima e incluso entró a la vivienda de los padres de Yudaisy, donde apuntó a su exsuegra. “Forcejeé con él y logré encerrarme en un cuarto”, contó María Elena, madre de la víctima.
El caos fue tal que varios apartamentos terminaron con cristales rotos y agujeros de bala. “Hubo un corre corre por todo el edificio”, relató una residente a medios locales.
El final: tiroteo con la policía
Tras una persecución, los vecinos indicaron a los agentes dónde se ocultaba el agresor. Al localizarlo en un apartamento del cuarto piso, se produjo un intercambio de disparos entre él y tres policías.
La unidad táctica especial (SRT) ingresó poco después y halló al atacante muerto. Hasta el momento, no se ha confirmado si falleció por un disparo autoinfligido o durante el enfrentamiento.
El caso quedó en manos del Departamento de Cumplimiento de la Ley de Florida (FDLE), como establece el protocolo cuando oficiales disparan sus armas.
“Estoy viva de milagro”
Hoy, Yudaisy agradece haber sobrevivido y reconoce la rápida reacción de los vecinos y paramédicos que la socorrieron. “Gracias a Dios fue una sola bala. Estoy viva de milagro”, concluyó.