El anuncio del presidente Barack Obama de suavizar significativamente las relaciones con Cuba comunista le cayó como un cubo de agua fría a los congresistas y senadores cubano americanos.
Aunque se alegran por Alan Gross y su familia, sí repudian la liberación de los espías cubanos.
Los congresistas argumentan que tuvieron que contar con su participación. Pero fueron completamente ignorados.La mayoría de los que representarán y representaron al exilio cubano en Washington dicen que es una bofetada a la disidencia en Cuba.
El caso de Gross se convirtió en uno de los principales escollos en las tensas relaciones entre la Habana y Washington. El opositor cubano Jorge Luis Pérez, mejor conocido como Antúnez, dice que la oposición continuara su lucha sí o sí.