Díaz-Canel denuncia una supuesta estrategia de Washington para cambiar el sistema político cubano
Miguel Díaz-Canel afirmó que Estados Unidos trabaja sobre tres posibles escenarios para Cuba: provocar un estallido social mediante la presión económica, forzar una transformación política a través del control económico o ejecutar una intervención militar directa.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista concedida al diario español elDiario.es, en medio del creciente deterioro de las relaciones entre La Habana y Washington y tras la reciente ola de sanciones anunciadas por la administración de Donald Trump.
Según el mandatario cubano, la estrategia estadounidense tendría como objetivo final provocar cambios estructurales en el sistema político de la isla.
El primer escenario: provocar un estallido social
Díaz-Canel sostuvo que Washington busca intensificar la presión económica para generar descontento popular y crear las condiciones para una crisis interna.
"Con la asfixia económica provocar el estallido social y que ese estallido social le dé posibilidad entonces con un pretexto de ayuda humanitaria intervenir en el país", afirmó durante la entrevista.
Las declaraciones llegan mientras Cuba atraviesa una profunda crisis energética, marcada por apagones prolongados, escasez de combustible y dificultades para garantizar servicios básicos.
El segundo escenario: controlar la economía para forzar cambios políticos
El gobernante cubano señaló que una segunda opción sería mantener una política de máxima presión económica para obligar a La Habana a aceptar condiciones impuestas desde Washington.
Según Díaz-Canel, ese escenario buscaría abrir espacios para el control de sectores estratégicos de la economía cubana y, posteriormente, impulsar una transformación del sistema político vigente.
Sus declaraciones coinciden con la reciente salida de empresas extranjeras vinculadas al turismo y con el endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra entidades relacionadas con el aparato económico estatal cubano.
La advertencia sobre una posible intervención militar
El presidente cubano también mencionó un tercer escenario que, según él, estaría siendo evaluado por sectores de poder en Estados Unidos: una intervención militar directa.
"Invadir Cuba costaría vidas cubanas, pero también costaría grandes pérdidas humanas al invasor", aseguró.
Díaz-Canel insistió en que Cuba tiene derecho a prepararse para cualquier amenaza externa y afirmó que el gobierno continuará fortaleciendo sus mecanismos de defensa nacional.
Las sanciones de Trump elevan la tensión entre Washington y La Habana
Las declaraciones se producen pocos días después de que Estados Unidos anunciara nuevas sanciones contra Díaz-Canel, miembros de su entorno familiar y varias instituciones vinculadas al Estado cubano.
Las medidas forman parte de una estrategia de presión impulsada por la administración Trump, que en las últimas semanas ha ampliado las restricciones económicas y financieras contra el régimen cubano.
El Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro han defendido estas acciones como mecanismos para promover reformas políticas y aumentar la presión sobre la dirigencia cubana.
Cuba insiste en el diálogo, pero denuncia una política de confrontación
A pesar de sus críticas, Díaz-Canel afirmó que su gobierno continúa dispuesto a mantener conversaciones con Washington para intentar resolver las diferencias bilaterales.
Sin embargo, sostuvo que cualquier acercamiento requeriría voluntad política por parte de Estados Unidos y respeto a la soberanía cubana.
Las declaraciones reflejan el momento de mayor tensión diplomática entre ambos países en años, mientras la isla enfrenta una crisis económica, energética y social sin precedentes recientes.