Los tres congresistas republicanos de Miami, María Elvira Salazar, Mario Díaz-Balart y Carlos A. Giménez, enviaron este viernes una carta al nuncio apostólico, el embajador del papa Francisco en Estados Unidos, para quejarse por el trato dado a exiliados cubanos en Roma el fin de semana.
“Escribimos para expresar nuestra profunda decepción por el hecho de que el Santo Padre no haya condenado los atroces abusos del régimen al pueblo cubano, ni expresado su solidaridad con sus demandas de libertad”, dijeron los legisladores, que representan a un distrito con una gran cantidad de residentes cubanoamericanos.
“El pueblo cubano se ha sentido decepcionado por el fracaso de los líderes de la Iglesia Católica en apoyarlos contra la opresión, el abuso y la tiranía”, añadieron.
El fin de semana cientos de cubanos fueron impedidos de rezar el Ángelus junto al Papa Francisco por la policía italiana, que les cortó el acceso a la Plaza de San Pedro. Los cubanos -muchos de ellos ciudadanos italianos y europeos- habían sido convocados por el influencer Alex Otaola y otros líderes del exilio cubano.
El Vaticano intentó defender su decisión de impedir la presencia de los cubanos, algunos de los cuales fueron duramente reprimidos.
"El domingo pasado algunas personas quisieron entrar a la plaza de San Pedro para una manifestación política durante un evento espiritual y religioso, el ángelus dominical que oficia el Santo Padre", dice este jueves la Oficina de Prensa del Estado eclesiástico en respuesta a una pregunta de Radio Televisión Martí.
"Por lo que sabemos, se les ofreció entrar a la plaza como individuos, no como manifestantes, pero se negaron y continuaron su manifestación en Via della Conciliazione, a poca distancia de la plaza, sin que, según nos parece, ocurriera ningún incidente particular", añadió la Santa Sede.
La respuesta no convenció a los cubanos que viajaron a Roma, quienes creen que detrás de esta acción está la influencia de la embajada de Cuba. Los congresistas expresaron su preocupación por estas acciones.
“Muchos [de nuestros constituyentes] también están preocupados por los informes de que la policía del Vaticano se apoderó por la fuerza de las banderas cubanas de los fieles cubanos en la Plaza de San Pedro, mientras que las banderas de muchas otras nacionalidades permanecieron”, dijeron.
“El pueblo cubano busca la solidaridad del liderazgo dentro de la Iglesia para apoyar a los oprimidos y afirmar la dignidad innata del espíritu humano. Lamentablemente, es nuestra opinión que se han encontrado con la apatía de los niveles más altos de la jerarquía de la Iglesia”, concluye la misiva.
La Iglesia Católica ha tenido una papel central en las últimas décadas como una de las pocas organizaciones de la sociedad civil con relevancia dentro de la isla.
La Iglesia Católica medió a través del cardenal Jaime Ortega -fallecido en 2019- para la liberación y destierro de los presos políticos de la Primavera Negra de 2003 y tuvo un relevante papel en el restablecimiento de relaciones entre la isla y EEUU bajo el gobierno de Barack Obama y la dictadura de Raúl Castro en 2014.
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Fuente: Mario J. Pentón