Bolsas y bolsas de marihuana fresca, seca y hasta congelada y había plásticos de la yerba como posibles en la nevera. Eso fue lo que encontraron agentes anti narcóticos que con el permiso del propietario Rolando Fernández entraron a la vivienda que más que una casa era un laboratorio hidropónico de la droga con plantas que alcanzaban los seis pies. Si ofrecer resistencia Fernández de 67 años y de nacionalidad cubana se entregó a las autoridades que rápidamente lo esposaron y lo sentaron en un patrullero.


