Frank Díaz asegura que la prohibición de dar de comer a los desamparados en Fort Lauderdale y que castiga con hasta 60 días de cárcel a quien lo haga es simplemente inhumana.
Díaz y un equipo de voluntarios manejan un autobús para alimentar 3 veces a la semana a más de 100 desamparados en varias zonas del condado Miami Dade pero se ha encontrado con problemas para hacerlo.
Luego del arresto de Arnold Abbott en Fort Lauderdale por dar de comer a la gente sin hogar el alcalde de la ciudad envió el siguiente comunicado "la ciudad no prohíbe que se alimente a los desamparados".
Regula la actividad para que se realice de una forma apropiada, organizada, limpia y con salubridad. Si se hubiera dado el alimento en un lugar bajo techo los arrestos no se habrían realizado". Pero la realidad es que muchos desamparados no dejan las calles y viven bajo puentes, por eso algunos creen en la necesidad de llevarles la comida donde ellos estén.