Los agentes con la División de Seguridad de la Lotería de la Florida lanzaron una investigación encubierta cuando se sospechó que Silvia Calleja, propietaria de La Rampa Supermarket, supuestamente estaba robando boletos de jugadores.
Un agente encubierto se presentó ante Calleja con un billete de lotería, pero ella le dijo que ese boleto no era ganador.
De acuerdo a CBS 4, las autoridades señalaron que el esposo de Calleja intentó cobrar el boleto más tarde.
"La Lotería de la Florida no tolerará actividad fraudulenta por nuestros jugadores o minoristas. La integridad de la Lotería de la Florida es nuestra principal prioridad", dijo la secretaria de la Lotería de la Florida, Cynthia O'Connell, en un comunicado.