El reporte de la agencia noticiosa estatal reprodujo varias declaraciones del jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, quien el día anterior se jactó ante la televisora estatal del país de una nueva capacidad misilística, la cual afirmó que había sido “puesta a prueba” contra un buque de guerra de Estados Unidos. Pero de momento se desconoce si la prueba fue del misil que se describe el nuevo reporte, el Qassem Basir de combustible sólido.
Estados Unidos informó el sábado que se lanzaron misiles balísticos contra sus buques de guerra y que, en respuesta, atacó a tres petroleros iraníes. Expertos calificaron el episodio como una escalada peligrosa, destacando que, hasta ese momento, los ataques de Irán habían estado dirigidos contra la navegación comercial. Washington aseguró que sus buques de guerra frustraron la agresión.
El mensaje de Irán en los últimos días se ha vuelto más contundente, y el reporte del lunes señaló que el Qassem Basir marca “un punto de inflexión en la estrategia de defensa de Irán”. Describió al misil como un proyectil de mayor alcance y precisión y con una ojiva de media tonelada. El misil fue presentado el año pasado, y en su momento se indicó que tenía un alcance de al menos 1.200 kilómetros (745 millas).
La preocupación sobre el programa de misiles balísticos de la República Islámica fue una de las razones por las que Estados Unidos e Israel atacaron Irán a principios de este año, desencadenando la guerra.
Estados Unidos desestima las versiones sobre una “zona de exclusión” La Casa Blanca respondió a los planes que anunció Rezaei de crear una “zona de exclusión” cerca del estrecho de Ormuz para embarcaciones que intenten transitar por el canal, asegurando que la vía marítima está abierta y bajo el control de Estados Unidos.
También indicó que la Marina de Estados Unidos había desminado el estrecho y que el tráfico de buques petroleros hacia puertos no iraníes irá en aumento. Un bloqueo de Estados Unidos sobre los puertos iraníes continúa en vigor como parte de los intentos por intensificar la presión económica sobre Teherán al limitar sus exportaciones de petróleo. Las fuerzas armadas estadounidenses señalaron que, hasta el lunes, 94 embarcaciones comerciales han sido desviadas y otras tres han quedado inutilizadas.
Teherán quiere que las embarcaciones sigan una ruta una ruta específica a través del estrecho, que antes de la guerra era considerado una vía marítima internacional. Rezaei reconoció que Estados Unidos ayuda a un número limitado de barcos a navegar por una ruta frente a Omán, y afirmó que Teherán no los hunde porque transportan petróleo, argumentando preocupaciones ambientales.
Mientras ambos países mantienen sus respectivas posturas sobre el estrecho y el flujo del transporte marítimo, la firma de información de comercio global Kpler señaló en la red social X que el tránsito marítimo por el canal cayó bruscamente la semana pasada.
Un ataque contra un petrolero de propiedad saudí la semana pasada cobró la vida de dos tripulantes y dejó a siete desaparecidos. De confirmarse los decesos, sería el ataque más mortífero contra una embarcación comercial desde el inicio de la guerra.
Países de la región expresan frustración La frustración volvió a surgir en el golfo Pérsico debido a la incertidumbre en torno al estrecho, una vía crucial para el envío de suministros globales de petróleo, gas natural y productos relacionados como fertilizantes.
"Ningún Estado por sí solo” debería controlar el estrecho, manifestó Anwar Gargash, asesor diplomático del presidente de Emiratos Árabes Unidos, en un foro de líderes mundiales en Abu Dhabi, añadiendo: “Nuestras exportaciones de energía no serán tomadas como rehenes, así como tampoco nuestro comercio y nuestra actividad económica”.
Emiratos Árabes Unidos, un aliado cercano de Estados Unidos, ha sido blanco de repetidos ataques con misiles y drones iraníes durante la guerra. Suspendió el mes pasado toda actividad comercial con Irán tras afirmar que había vuelto a ser atacado.
Reconstruir la confianza entre Irán y los países de la región podría tomar décadas, advirtió.
Y Nabil Fahmy, secretario general de la Liga Árabe, declaró en una reunión en El Cairo que “no aceptaremos que nuestros corredores marítimos se conviertan en una ficha de negociación en los cálculos de otros” y condenó los ataques de Irán contra naciones vecinas.
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Anna informó desde Jerusalén. Los periodistas de The Associated Press Josh Boak en Washington y Fatma Khaled en El Cairo contribuyeron con este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP