Los jóvenes se habrían negado a entregar el número.
Posteriormente comunicaron lo ocurrido a su familia.
¿Qué quería el FBI?
Esa es, por ahora, una de las principales interrogantes.
Martí Noticias señaló que no pudo determinar:
por qué el FBI visitó a los hermanos, en qué condición fueron contactados ni si el acercamiento formaba parte de una investigación formal.
Ese matiz es importante.
Ser contactado o entrevistado por el FBI no significa automáticamente que una persona sea sospechosa o esté acusada de un delito.
Un experto en Derecho Criminal citado por el medio explicó que los agentes también pueden buscar información de personas que simplemente tengan conocimiento sobre determinados asuntos.
Los agentes querían un contacto con Óscar Pérez-Oliva
Según las fuentes del reportaje, los investigadores estadounidenses informaron además a los hermanos que las autoridades querían establecer un acercamiento con Óscar Pérez-Oliva Fraga.
El funcionario ocupa actualmente dos cargos de gran importancia:
viceprimer ministro de Cuba y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.
El interés en comunicarse con él adquiere una dimensión especial debido al momento político que atraviesan las relaciones entre Washington y La Habana.
¿Quién es Óscar Pérez-Oliva Fraga?
Pérez-Oliva pertenece además a la familia extendida de los Castro.
Es nieto de Ángela Castro, hermana de Fidel y Raúl Castro, según la información publicada por Martí Noticias.
Su rápido ascenso dentro del Gobierno ha generado análisis sobre el papel que podría desempeñar en una futura reorganización de la cúpula cubana.
Pero, hasta ahora, no existe una confirmación oficial de que Washington lo considere formalmente candidato para encabezar una eventual transición.
Los hijos viven en Estados Unidos
Carlos Ernesto y Camilo llegaron a Estados Unidos siendo menores de edad junto a su madre, según el reporte.
Ambos estudiaron en la Universidad Internacional de Florida (FIU) y actualmente mantienen negocios de bajo perfil sin vínculos declarados con Cuba.
Camilo ha rechazado públicamente las acusaciones de ser defensor del Gobierno cubano.
También aseguró que no recibió financiamiento de su padre o del régimen para sus estudios o actividades económicas.
Camilo ha marcado distancia política con su padre
En declaraciones públicas recogidas por Martí Noticias, Camilo Pérez-Oliva reconoció mantener diferencias profundas con su padre.
Afirmó que, aunque lo admira como padre, no comparte su participación dentro del Gobierno cubano.
También sostuvo que participó en una manifestación en Miami durante las protestas del 11 de julio de 2021 y que ha seguido la labor de activistas que documentan la represión dentro de Cuba.
Esto complica aún más cualquier intento de presentar automáticamente a los hijos como representantes de las posiciones políticas de su padre.
“El Cangrejo” habría reaccionado con furia
Después de que los hermanos informaran a su padre sobre el contacto del FBI, el episodio habría llegado hasta Raúl Guillermo Rodríguez Castro.
Una de las fuentes consultadas por Martí Noticias describió su reacción:
“Estaba furioso”.
Según esa versión, Rodríguez Castro transmitió a los estadounidenses que la actuación contra los hijos de Pérez-Oliva era “inaceptable” y que minaba las posibilidades de diálogo.
¿Amenazó realmente con romper las negociaciones?
La versión requiere una precisión importante.
Una fuente vinculada al proceso afirmó que “El Cangrejo” sugirió que el incidente podía poner en peligro las conversaciones.
Pero una fuente del Departamento de Estado dijo a Martí Noticias que “en ningún momento las negociaciones estuvieron en peligro”.
El funcionario estadounidense afirmó además que las conversaciones continuaban y que el principal obstáculo seguía siendo la negativa del Gobierno cubano a aceptar cambios que Washington considera necesarios.
Por tanto, el episodio parece haber generado una fuerte disputa, pero no existe evidencia de que haya provocado efectivamente la ruptura del canal bilateral.
El incidente revela el peso político de “El Cangrejo”
Lo que sí queda nuevamente de manifiesto es el papel de Raúl Guillermo Rodríguez Castro.
Durante años fue conocido principalmente por su labor dentro del círculo de seguridad de Raúl Castro.
Pero durante 2026 su nombre ha aparecido repetidamente relacionado con contactos entre Washington y La Habana.
El hecho de que haya intervenido directamente ante negociadores estadounidenses para protestar por una actuación del FBI ofrece otra señal sobre su acceso al proceso bilateral.
Un nieto de Raúl Castro convertido en interlocutor
Rodríguez Castro no ocupa públicamente un cargo diplomático tradicional.
Eso ha provocado interrogantes sobre el origen de su autoridad para participar en conversaciones relacionadas con asuntos de Estado.
Sin embargo, diferentes reportes lo han presentado como una figura de confianza dentro del entorno de Raúl Castro y como una persona con acceso privilegiado a determinadas decisiones.
Su presencia en el centro de este nuevo episodio refuerza esa percepción.
Washington y La Habana ofrecen versiones diferentes sobre el diálogo
El estado exacto de las conversaciones también ha sido motivo de versiones contradictorias.
Funcionarios cubanos han indicado recientemente que el diálogo estaba suspendido hasta encontrar puntos en común.
Pero la fuente del Departamento de Estado consultada por Martí Noticias ofreció una descripción distinta:
las conversaciones continúan y nunca estuvieron realmente en peligro por el episodio del FBI.
La diferencia muestra hasta qué punto el proceso sigue desarrollándose con escasa transparencia pública.
La familia Castro vuelve a cruzarse con la diplomacia
El episodio tiene además otra dimensión.
Las personas involucradas pertenecen directa o indirectamente al entorno familiar de la vieja cúpula cubana:
Raúl Guillermo Rodríguez Castro es nieto de Raúl Castro.
Óscar Pérez-Oliva Fraga pertenece a la familia extendida de los Castro.
Y sus hijos viven en Miami.
La combinación vuelve a colocar las relaciones familiares en medio de negociaciones políticas de alto nivel entre ambos países.
¿Por qué quería EEUU hablar con Pérez-Oliva?
La pregunta permanece abierta.
Los agentes del FBI, según las fuentes, querían conseguir un contacto directo con el viceprimer ministro.
Pero no se ha explicado públicamente para qué.
Podría tratarse de una solicitud de información, un intento de contacto institucional o una gestión vinculada a una investigación.
Hasta que el FBI o el Departamento de Estado proporcionen detalles, cualquier explicación más específica sería especulativa.
El FBI no respondió al medio
Martí Noticias informó que el FBI no respondió inmediatamente a su solicitud de comentarios.
Eso significa que la versión disponible depende fundamentalmente de fuentes conocedoras del proceso.
Tampoco Carlos Ernesto y Camilo Pérez-Oliva respondieron a las solicitudes de comentarios realizadas por el medio para esta historia.
Una disputa que expone las tensiones dentro del proceso bilateral
El incidente deja varias conclusiones.
Primero, el FBI contactó a dos hijos de un alto funcionario cubano residentes en Miami.
Segundo, “El Cangrejo” habría intervenido directamente para protestar.
Tercero, una fuente asegura que llegó a advertir que el episodio podía afectar las negociaciones.
Pero, cuarto, Washington sostiene que el diálogo nunca estuvo realmente en peligro.
La mayor incógnita sigue siendo la misma:
¿por qué el FBI quería acercarse a los hijos de Óscar Pérez-Oliva Fraga y qué buscaba obtener del propio viceprimer ministro cubano?
Hasta ahora, ninguna de las partes ha ofrecido una respuesta pública.