WASHINGTON / FLORIDA. — El presidente Donald Trump otorgó su respaldo político explícito a los congresistas cubanoamericanos María Elvira Salazar y Carlos Giménez, consolidándolos como figuras clave del Partido Republicano en Florida de cara a las elecciones de medio mandato (midterms) de noviembre.
El respaldo presidencial, anunciado públicamente en redes sociales, llega en un momento crítico: los republicanos controlan la Cámara de Representantes por un margen mínimo (218–213), lo que convierte a Florida —y especialmente a los distritos cubanoamericanos— en decisivos para sostener la mayoría.
Liderazgo cubanoamericano en la agenda Trump
Trump dedicó elogios directos a María Elvira Salazar, a quien describió como una congresista con el “coraje y la sabiduría” necesarios para enfrentar a los “Fake News corruptos” y defender los valores conservadores.
Salazar se ha convertido en una de las voces más firmes contra los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, impulsando sanciones, presión diplomática y una línea dura frente a las dictaduras del hemisferio.
En el caso de Carlos Giménez, Trump destacó su experiencia ejecutiva, su enfoque en seguridad nacional y su compromiso con:
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La frontera segura
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La ley y el orden
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El dominio energético estadounidense
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El respaldo a militares y veteranos
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El crecimiento económico bajo la agenda America First
Giménez, exalcalde del condado Miami-Dade, ha sido uno de los congresistas más activos en endurecer la política hacia el régimen cubano y frenar cualquier intento de concesiones.
Florida, bastión republicano
Aunque Trump también respaldó a otros congresistas republicanos del estado, el foco político recae en Salazar y Giménez, quienes representan distritos estratégicos con fuerte peso del voto cubanoamericano, un electorado clave dentro del GOP.
El mensaje del presidente es claro: los cubanoamericanos están en el centro de la estrategia republicana para retener la Cámara y sostener una política exterior dura frente a regímenes autoritarios.