Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso, o COB, por sus siglas en inglés, dio municiones a los opositores de la propuesta de salud del Partido Republicano que busca reemplazar la ley de salud asequible, conocida como Obamacare. Según este informe, el proyecto republicano dejaría a 14 millones de personas sin seguro en el año 2018, 21 millones en el 2020 y hasta 24 millones en el 2026.
Hoy, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, explicó que están trabajando con el Congreso para salvar la norma a través de conversaciones con líderes en la Cámara de Representantes, y lograr dar forma a la enmienda. “Siempre hemos hablado de la voluntad, el director Mick Mulvaney habló de esto, el Secretario Price, el propio presidente, y el vicepresidente. Parte del motivo por el que queremos conversar con estas personas es escuchar sus ideas, para hablar con ellos no sólo el contenido, sino el enfoque. Lo que se puede quedar, lo que se puede sacar, cómo lidiar con las diferentes fases, dijo Spicer, quien añadió que están dispuestos a escuchar opiniones críticas, siempre y cuando sean ideas constructivas centradas en el bien de los ciudadanos.
Se esperan que la propuesta sea sometida a votación en la Cámara de Representantes la próxima semana, y una semana después en el Senado.
Sobre el tema de las acusaciones de escuchas telefónicas, que el presidente Trump lanzó contra la administración de Barack Obama, Spicer explico que Trump no usó el término “intervención telefónica” en un sentido literal, en su tuit del pasado 4 de marzo. El vocero de la Casa Blanca sostuvo que el presidente empleó la palabra wiretaps, o escuchas telefónicas, entre comillas para explicar, de forma más amplia, la referencia que hizo sobre vigilancia y otras actividades y que no precisamente quiso decir que escuchas telefónicas. Spicer dijo también que el Departamento de Justicia pidió a la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes más tiempo para recolectar evidencia sobre las supuestas vigilancias realizadas por la administración de Obama durante la pasada campaña electoral.
Entre tanto, hoy el presidente Trump recibió en la Casa Blanca al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, con quien almorzó.
Bin Salman viajo a Washington por dos propósitos, uno por un lado político, para abordar con el Gobierno de Trump los conflictos en Oriente Medio, y el otro económico, enfocado en energía e inversiones, según indico la oficina real saudí.
El primer ministro iraquí, Haider Al-Abadi, anuncio hoy que vendrá a Washington la próxima semana y que se reunirá con Trump y altos funcionarios para mejorar los lazos entre ambos países, además de hablar sobre seguridad.
FUENTE: Yvette Lewis / americateve.com