Durante su encarcelamiento en la prisión de Quivicán, provincia de Mayabeque, estaba siendo mantenido en aislamiento en el destacamento 17 —a lo que él se refiere como “La Torre del Destierro”— rodeado de presos comunes en malas condiciones de salud y sin acceso adecuado a medicinas
• Su salud estaba gravemente deteriorada debido a una larga huelga de hambre, torturas anteriores y condiciones médicas preexistentes como asma, hipertensión, hernia discal y ceguera parcial en un ojo. Organizaciones como Cubalex han denunciado que le niegan medicamentos esenciales, con lo cual se violan las Reglas Mandela de derechos humanos .
• Por este deterioro, fue trasladado de urgencia al hospital del Combinado del Este, en La Habana. El traslado fue gestionado para atender su estado crítico luego de desmayos múltiples y debilitamiento físico severo .
• En múltiples protestas desde la prisión ha protagonizado huelgas de hambre, protestas visuales dentro del penal (incluso cosiéndose la boca) y se ha negado a recibir atención carcelaria por temor a represalias.
En resumen, el traslado hospitalario se produce luego de un prolongado deterioro físico, causado por torturas, huelgas de hambre y la sistemática negación de atención médica, lo que demanda atención internacional urgente sobre su caso.