Marco Rubio afirma que el sistema de Cuba debe cambiar y rechaza acuerdo solo económico con el régimen
Washington / La Habana — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó este viernes un mensaje contundente sobre el futuro de Cuba: el sistema de gobierno debe cambiar, descartando cualquier posibilidad de un acuerdo limitado al ámbito económico.
Durante un intercambio con periodistas, Rubio calificó al régimen cubano como “incompetente” y aseguró que la crisis en la isla es consecuencia directa de su modelo político.
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“El sistema tiene que cambiar”
Rubio fue enfático al vincular la crisis económica con la estructura política del país:
“¿Quién va a invertir miles de millones en un país comunista gobernado por comunistas incompetentes?”
El jefe de la diplomacia estadounidense insistió en que sin reformas profundas en el sistema, no habrá recuperación económica real.
Rechazo a acuerdos limitados
El funcionario desmintió versiones que apuntaban a un posible entendimiento económico entre Washington y La Habana sin cambios políticos.
“Cualquier reporte que no venga de mí o del presidente es mentira”, afirmó, cuestionando directamente informaciones difundidas por medios y fuentes anónimas.
Negociaciones bajo tensión
Las declaraciones se producen en medio de contactos confirmados entre ambos gobiernos.
- Donald Trump afirmó recientemente que “algo ocurrirá pronto”
- Díaz-Canel reconoció la existencia de diálogos
- Pero el régimen insiste en que su sistema “no es negociable”
Crisis estructural en Cuba
Rubio subrayó que el problema en la isla no es coyuntural, sino estructural:
Economía no funcional
Dependencia histórica de subsidios externos
Colapso energético
El secretario de Estado advirtió que la desaparición del apoyo de países como Venezuela ha dejado al sistema en una situación crítica.
La Habana cierra la puerta a cambios políticos
Desde Cuba, el gobernante Miguel Díaz-Canel reiteró que no habrá apertura política, aunque defendió ajustes económicos internos.
Según explicó, el modelo seguirá combinando planificación estatal con mecanismos limitados de mercado, sin abandonar el control central.
Un punto de choque directo
Las posturas reflejan un choque claro:
- EE.UU. exige cambios estructurales
- Cuba rechaza cualquier transformación política
El resultado mantiene en incertidumbre el futuro de las relaciones bilaterales y cualquier posible acuerdo.