El huracán Melissa se aleja del territorio cubano tras causar graves afectaciones en el oriente del país, dejando comunidades incomunicadas, viviendas dañadas e inundaciones generalizadas.
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SUSCRIBITEHuracán Melissa abandona Cuba tras su paso devastador por el oriente del país. Inundaciones, techos destruidos, comunidades aisladas y fuertes marejadas dejan un panorama crítico en Santiago de Cuba, Holguín y Las Tunas
El huracán Melissa se aleja del territorio cubano tras causar graves afectaciones en el oriente del país, dejando comunidades incomunicadas, viviendas dañadas e inundaciones generalizadas.
El huracán Melissa, que ingresó a territorio cubano poco después de las 3:00 a.m. de este miércoles por la provincia de Santiago de Cuba, comenzó a desplazarse hacia el noreste, dejando una estela de destrucción en varias regiones orientales.
Según el Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET), en su Aviso de Ciclón Tropical No. 25, el centro del huracán “comienza a abandonar el territorio nacional”, saliendo al mar por la zona de Banes, en la provincia de Holguín, tras atravesar con fuerza destructiva el oriente del país.
A las 9:00 a.m. (hora local), los radares cubanos ubicaron el centro del sistema en los 20.7° de latitud Norte y 75.4° de longitud Oeste, aproximadamente a 45 kilómetros al sudeste de Banes, desplazándose al norte-nordeste a 22 km/h.
Aunque su centro ya se encuentra sobre el mar, las bandas de lluvia y los fuertes vientos continúan afectando varias provincias del oriente cubano.
El paso de Melissa por Holguín provocó lluvias intensas y vientos devastadores en comunidades como Cueto, Mayarí y Banes, donde incluso se reportó una aparente calma momentánea al quedar bajo el ojo del ciclón.
Los acumulados de lluvia fueron extraordinariamente altos, alcanzando 335,2 mm en el Centro Meteorológico de Holguín y 268,4 mm en Guaro, según el INSMET.
Estas cifras superan ampliamente los promedios normales, generando inundaciones repentinas, crecidas de ríos y deslizamientos de tierra, especialmente en zonas montañosas, donde aún se esperan entre 200 y 350 mm adicionales en las próximas horas.
Tras atravesar la Sierra Maestra, el huracán descendió a categoría 2, con vientos máximos sostenidos de 165 km/h y rachas superiores. La presión central aumentó hasta 968 hPa, signo de debilitamiento progresivo, aunque el fenómeno continuó representando una seria amenaza durante su desplazamiento por tierra.
Se registraron rachas de viento de hasta 126 km/h en Guaro y 110 km/h en Puerto Padre (Las Tunas), acompañadas de un oleaje extremo con alturas de entre 4 y 6 metros, alcanzando hasta 7 metros en las costas de Holguín y Las Tunas.
El INSMET advirtió sobre marejadas e inundaciones costeras de moderadas a fuertes en zonas bajas, que podrían persistir tras la salida del huracán debido a la saturación del terreno y el aumento del nivel del mar.
Balance preliminar de daños
Aunque aún no existen cifras oficiales, los reportes preliminares confirman afectaciones severas en viviendas, cultivos y redes eléctricas, además de vías bloqueadas por árboles y postes caídos.
Las provincias más afectadas son Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas y Granma, donde las autoridades de Defensa Civil continúan desplegadas para atender emergencias, evacuar familias y restablecer servicios básicos.
El huracán Melissa, que alcanzó categoría 3 antes de tocar tierra cubana, deja al país frente a una difícil fase de recuperación, mientras las autoridades mantienen vigilancia meteorológica activa ante la posibilidad de lluvias residuales e impactos secundarios.

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