EEUU ABRE PUERTA ENERGÉTICA A PRIVADOS EN CUBA Y CIERRA FILAS CONTRA GAESA
En un giro significativo dentro del régimen de sanciones, el gobierno de Estados Unidos anunció que permitirá la reventa de petróleo de origen venezolano hacia el sector privado cubano, siempre que las operaciones no beneficien al conglomerado militar GAESA ni a instituciones estatales o de inteligencia del régimen.
La medida fue divulgada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, y reportada por Reuters este 25 de febrero.
¿Qué cambia exactamente?
Según la nueva directriz, Washington aplicará una “política favorable” a solicitudes de licencias específicas que autoricen la reventa de petróleo venezolano para su uso en Cuba.
Las operaciones deben beneficiar directamente al pueblo cubano, incluyendo al sector privado.
No pueden involucrar ni favorecer a entidades militares, de inteligencia o gubernamentales.
La exclusión abarca a las entidades incluidas en la Lista Restringida de Cuba del Departamento de Estado, donde figuran múltiples empresas vinculadas a GAESA.
Marco legal y condiciones
La política se basa en los parámetros de la Licencia General 46A para Venezuela, aunque introduce una excepción relevante: los solicitantes no necesariamente deben contar con una entidad estadounidense establecida.
Además:
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No se aplicarán ciertas limitaciones previas vinculadas a Cuba.
Las operaciones estarán sujetas a licencia específica.
Se evaluará caso por caso bajo supervisión estadounidense.
La OFAC dejó claro que cualquier transacción que beneficie a estructuras militares o estatales quedará automáticamente fuera de autorización.
Diferencia entre petróleo venezolano y estadounidense
El documento distingue entre crudo venezolano y petróleo de origen estadounidense.
La exportación de petróleo estadounidense a Cuba continúa regulada principalmente por el Departamento de Comercio de Estados Unidos.
Sin embargo, la Excepción de Licencia de Apoyo al Pueblo Cubano (SCP) ya permite ciertas exportaciones destinadas a mejorar condiciones de vida y apoyar actividad económica independiente.
En términos prácticos:
Implicaciones políticas y económicas
La decisión introduce una separación estratégica:
Mantener presión sobre el aparato militar cubano.
Crear un canal energético limitado hacia actores privados.
En una economía donde el Estado controla el sistema energético, la implementación práctica será compleja.
El movimiento también coincide con la expansión controlada de las mipymes en la isla, muchas de las cuales dependen del acceso a combustible para operar.
Washington no levanta sanciones, pero abre una ventana condicionada que podría alterar el equilibrio energético interno.