El Tribunal Superior de Londres rechazó la apelación presentadapor el régimen cubano, luego del veredicto del caso en contra de La Habana y del Banco Nacional de Cuba (BNC) por una deuda de 72 millones de euros que le reclama el fondo de inversión CRF I.
La jueza Sara Cockerill, de la sala Comercial del Tribunal Superior londinense, dijo, al denegar la apelación, que “CRF tiene derecho a invocar las disposiciones contractuales (...) en cuanto a la jurisdicción de los tribunales ingleses”, reconociéndolo como un deudor legítimo, a pesar de la campaña de La Habana para desacreditar sus reclamos.
Las conclusiones de la jueza sobre el juicio no dejaron dudas en torno a que el BNC y, por tanto, el Gobierno cubano, esgrimieron argumentos falsos para defender su posición en el proceso.
En febrero pasado, la misma magistrada desestimó a CRF I como acreedor del Estado cubano, pero decidió que el BNC tiene que hacerse cargo de la deuda.
Además, ordenó a Cuba a pagar los gastos del proceso judicial, algo que ya hizo.
“Esta compensación reconoce la validez de los reclamos de CRF y es una indicación positiva para CRF y sus inversores”, dijo el demandante en un comunicado.
Asimismo, para empeorar las cosas para la dictadura, el Banco Industrial y Comercial de China, a través del ICBC Standard Bank, ha iniciado un proceso judicial contra Cuba por aproximadamente 1.100 millones de euros.
“Esta acción sigue a la presión significativa de CRF para que ICBC proteja sus intereses como custodio de los activos cubanos de CRF. La decisión del ICBC de litigar contra Cuba es un importante paso adelante para CRF y agrega otra dimensión a los crecientes desafíos legales" del régimen de la Isla”, apuntaron representantes de CRF I.