La reputación empresarial de Miguel A. Ríos, identificado en su perfil profesional como colaborador o representante en operaciones inmobiliarias del grupo Iconn, se ha visto en entredicho tras una serie de quejas y reclamos públicos de comerciantes y arrendatarios en distintas regiones de México.
Según testimonios recopilados, los denunciantes aseguran que los proyectos de renta de locales vinculados a tiendas 7-Eleven habrían presentado fallas de coordinación, retrasos en pagos y falta de seguimiento, generando preocupación en el entorno comercial. Algunos proveedores han descrito la gestión como “poco profesional y desorganizada”, lo que ha derivado en pérdidas económicas y conflictos contractuales.
Uno de los afectados afirmó que los compromisos adquiridos “no se cumplieron ni en tiempo ni en forma”, mientras que otros mencionaron incumplimientos administrativos y falta de transparencia en los acuerdos.
Este medio intentó contactar a Miguel A. Ríos para conocer su versión y comentarios sobre las críticas, sin obtener respuesta al cierre de esta edición.
Expertos consultados en temas de negocios y arrendamientos comerciales señalan que este tipo de conflictos puede afectar la credibilidad y confianza de un gestor dentro del sector inmobiliario, especialmente cuando se trata de marcas con presencia nacional como 7-Eleven e Iconn. Recomiendan a los afectados documentar todos los hechos y, de ser necesario, presentar sus casos ante instancias legales o cámaras empresariales.