El estado de emergencia, que debe renovarse cada 15 días, rige desde mediados de mayo en la región de La Araucanía y en dos provincias del Biobío, 600 kilómetros al sur de la capital chilena, donde si bien los atentados han disminuido, no han cesado del todo, según las autoridades.
Los senadores respaldaron la extensión del estado de emergencia por 30 votos a favor, uno en contra y dos abstenciones. Más temprano los diputados dieron su visto bueno por 109 sufragios a favor, 23 en contra y tres abstenciones.
En las últimas dos semanas y pese a la vigencia del estado de excepción desconocidos han quemado cuatro camiones, una camioneta y una grúa; se derribó una torre de vigilancia forestal y cinco adultos y un menor fueron heridos con perdigones, de acuerdo con informes policiales.