Candidato republicano al Congreso se registra como agente extranjero de Cuba y colabora con El Cangrejo
Vic Mellor, aspirante republicano al Congreso por Rhode Island, formalizó ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos una relación bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros con entidades del régimen cubano. Los documentos mencionan asesoría en comunicación, redes sociales y materiales digitales, en un contexto de acercamientos con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.
Un candidato republicano registrado bajo FARA por vínculos con Cuba
El candidato republicano al Congreso por Rhode Island Vic Mellor se registró oficialmente bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros, conocida como FARA, por actividades relacionadas con entidades del Gobierno cubano.
Según el registro, las actividades declaradas incluyen materiales informativos, documentos de estrategia para redes sociales, un sitio web y producción audiovisual.
El formulario también señala que no se reportaron pagos recibidos de esos principales extranjeros durante el período declarado.
Asesoría en redes sociales, comunicación y narrativa pública
La labor atribuida a Mellor incluye sugerencias sobre estrategias de comunicación, publicaciones digitales y materiales destinados a mejorar la forma en que el régimen cubano intenta presentarse ante audiencias estadounidenses.
Entre los elementos declarados aparecen materiales para redes sociales y contenido audiovisual.
El objetivo descrito gira alrededor de mejorar el entendimiento entre Cuba y Estados Unidos, aunque críticos consideran que ese tipo de trabajo podría favorecer la narrativa del régimen cubano en territorio estadounidense.
El vínculo con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, “El Cangrejo”
El caso también involucra a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y conocido popularmente como El Cangrejo.
Mellor ya había reconocido públicamente que sostuvo encuentros en La Habana con Rodríguez Castro durante una visita a Cuba.
En una entrevista con Telemundo 51, el candidato dijo que fueron dos cenas, de varias horas en total, en las que hablaron sobre negocios, el futuro de Cuba y posibles cambios en la isla.
Un encuentro político en medio de sanciones
El viaje de Mellor a La Habana ocurrió en un momento de fuerte presión de la administración Trump contra el régimen cubano.
Washington ha impuesto sanciones contra figuras de la cúpula, entidades vinculadas a GAESA, estructuras estatales y redes de influencia del régimen.
En ese contexto, el registro FARA de un candidato republicano relacionado con entidades cubanas y con el círculo de Raúl Castro genera preguntas sobre el alcance real de sus contactos y sobre si su actividad favorece directa o indirectamente los intereses de La Habana.
Mellor dijo que actuaba como ciudadano privado
Tras conocerse sus reuniones en Cuba, Mellor aseguró que viajó como ciudadano privado y candidato al Congreso, no como representante del Gobierno de Estados Unidos.
También dijo que la Casa Blanca no lo había contactado por esos encuentros.
El Departamento de Estado, según reportes previos, aclaró que Mellor no estaba autorizado para hablar en nombre del Gobierno estadounidense ni formaba parte de las gestiones oficiales de Washington hacia Cuba.
Qué implica registrarse como agente extranjero
Registrarse bajo FARA no significa automáticamente haber cometido un delito.
La ley exige que personas o entidades que actúan en Estados Unidos en nombre de gobiernos, partidos, organizaciones o individuos extranjeros informen públicamente sus actividades, relaciones y materiales de influencia.
Sin embargo, en términos políticos, la inscripción puede ser explosiva, especialmente cuando se trata de un candidato a un cargo federal y el principal extranjero está vinculado a un régimen bajo sanciones de Washington.
Cuba, comunicación y guerra de narrativas
El registro llega en un momento en que Cuba intenta enviar mensajes de apertura económica hacia Estados Unidos, mientras rechaza cualquier cambio político.
Diplomáticos cubanos han promovido diálogo sobre inversión, migración y cooperación, al mismo tiempo que funcionarios del régimen denuncian presiones, sanciones y supuestas amenazas de Washington.
En ese escenario, las estrategias de comunicación y redes sociales son cada vez más relevantes para La Habana, que busca influir en audiencias internacionales y suavizar la percepción sobre su crisis interna.
El Cangrejo como canal informal del poder cubano
Raúl Guillermo Rodríguez Castro no ocupa un cargo formal de gobierno comparable al de un ministro, pero es considerado una figura influyente dentro del círculo de poder cubano.
Nieto de Raúl Castro, ha sido identificado como una pieza cercana a la seguridad personal del exmandatario y como interlocutor informal en contactos sensibles relacionados con el futuro económico y político de la isla.
Su aparición junto a Mellor alimentó especulaciones sobre canales paralelos de acercamiento entre sectores estadounidenses y el régimen cubano.
Una polémica para el Partido Republicano
La inscripción de Mellor bajo FARA puede generar incomodidad dentro del Partido Republicano, especialmente entre sectores que defienden una línea dura contra Cuba.
La administración Trump y figuras como Marco Rubio han endurecido el discurso contra el régimen, acusándolo de espionaje, represión y operaciones de influencia en Estados Unidos.
Por eso, el hecho de que un candidato republicano figure como agente extranjero vinculado a entidades cubanas representa un episodio políticamente sensible y potencialmente dañino para su campaña.
La pregunta central
El caso deja una pregunta clave: ¿Mellor intentaba promover un acercamiento económico futuro entre Cuba y Rhode Island, o terminó convertido en una herramienta de comunicación para estructuras del régimen cubano?
Los documentos FARA permiten conocer parte de la relación declarada, pero no resuelven todas las dudas sobre la naturaleza política de los contactos, el papel de El Cangrejo y el alcance de los materiales preparados.
Lo cierto es que el registro coloca a un candidato republicano en una posición inusual: aspirar a un cargo en el Congreso estadounidense mientras declara actividades relacionadas con entidades del Gobierno cubano.