El percance se produjo cuando cerca de las 8 de la mañana (13000 GMT) el vuelo de la aerolínea estatal ecuatoriana Tame intentaba aterrizar en el aeropuerto Mariscal Lamar en medio de un pertinaz aguacero. La aeronave se desplazó hacia la cabecera sur de la terminal y terminó en el césped inclinada hacia atrás con su parte baja pegada al piso.
En su cuenta de Twitter la administración de ese aeropuerto precisó que las operaciones aéreas están suspendidas. En tanto, los organismos de socorro informaron que atendieron a dos personas, una por crisis nerviosa y otra por una contusión en el tobillo.
La aeronave cumplía la ruta entre Quito y Cuenca.


