Pérdidas de miles de dólares representa para los propietarios de negocios que cerraron sus puertas para prevenir los embates que pudiera generar la cercanía del paso del huracán Dorian, mientras que los que decidieron abrir monitorean el clima constantemente.
Este Labor Day se vio empañado por la amenaza latente y cercana del huracán Dorian, que ha traído consigo lluvia y mal tiempo en la playa.
Por ello, muchos negocios cercanos a la arena tomaron la decisión de cerrar sus puertas hasta nuevo aviso y los que abrieron cuentan con tan poca clientela que incluso el permanecer abiertos pudiera representar más pérdidas que ganancias.
Negocios de Miami Beach notablemente afectados por la poca afluencia de turistas en la zona
A pesar de contar con más mesas vacías que comensales, los negocios que abrieron sus puertas indicaron que no cerrarán a menos que las autoridades locales emitan una alerta de evacuación.
Hay quienes aseguran que los clientes han perdido el miedo a la lluvia y a medida que avanza el día han empezado a salir.
Bajo vigilancia la marea alta en Miami Beach
FUENTE: Victoria Joseph / América Tevé