Varios migrantes cubanos que iban a ser deportados a la isla fueron liberados el jueves, después que la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) publicó accidentalmente sus datos confidenciales en internet el mes pasado y un funcionario federal pasó inadvertidamente la información al gobierno cubano.
Cuatro migrantes cubanos anteriormente detenidos dijeron al Miami Herald que había al menos 17 en BTC afectados por la filtración de datos sin precedentes del gobierno y que estaban en proceso de ser liberados.
Mailien González Rodríguez, su esposa, declaró a Miami Herald que la pareja había entrado junta en Estados Unidos a finales de octubre, pero, mientras ella fue liberada después de los trámites de inmigración, él fue detenido. El jueves finalmente se reunieron luego de meses de preguntarse qué pasaría con su cónyuge.
“Estoy muy contenta de tenerlo por fin aquí. Parecía un sueño, incluso ayer”, dijo. Rodríguez Torres dijo que ahora que ha sido liberado espera estudiar y trabajar para poder dedicarse de nuevo a la rehabilitación física, el trabajo que hacía en Cuba.
Los familiares recibieron por primera vez la noticia de que sus familiares serían liberados el martes por la noche, después de recibir llamadas de funcionarios del ICE confirmando los datos personales de sus seres queridos bajo custodia de inmigración.
Para los familiares, que pasaron la Navidad temiendo que sus esposos, hijos, hermanos y primos fueran devueltos a Cuba y sufrieran persecución a causa de la filtración, la noticia fue bien recibida.
La liberación de los migrantes cubanos ocurrió un mes después de que ICE subiera por error a su portal de internet un documento que tenía el nombre, nacionalidad y centros de detención de más de 6,000 migrantes que habían solicitado protección en Estados Unidos, alegando temor a ser perseguidos o torturados si eran devueltos a sus países de origen.
Posteriormente, a principios de diciembre, un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) relacionó una lista de posibles deportados con la filtración de datos durante una llamada telefónica con el gobierno cubano, confirmando indirectamente que algunas de las personas que el gobierno estadounidense quería devolver a Cuba habían huido de la isla y buscaban protección de la persecución.
Familiares de los detenidos organizaron protestas por WhatsApp y se consolaron mutuamente mientras enfrentaban la incertidumbre.
En Nochebuena se reunieron frente a las instalaciones en Broward, con carteles exigiendo la libertad de los migrantes cubanos detenidos. Algunos de los detenidos cubanos compartieron con el Herald sus historias, que tenían varias cosas en común: habían sido detenidos después de salir de Cuba y cruzar la frontera entre Estados Unidos y México en octubre y, a pesar de alegar persecución política, no habían pasado las llamadas pruebas de miedo creíble ante funcionarios de asilo y, posteriormente, ante un juez.
El ICE les envió cartas sobre la filtración del 28 de noviembre y, posteriormente, una segunda carta en la que se les informaba de la conversación del 7 de diciembre entre el gobierno estadounidense y el cubano. Decía que La Habana podía asumir que habían buscado refugio en Estados Unidos y que sus casos se evaluarían individualmente para determinar si debían ser liberados.
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FUENTE: elnuevoherald.com POR SYRA ORTIZ-BLANES