Un auto Volkswagen Polo tripulado por los paraguayos Didier Arias y Héctor Núñez se despistó en una curva a alta velocidad y comenzó a dar vueltas. En su trayectoria, embistió a un grupo de fanáticos que seguían la carrera desde una elevación de rocas en la localidad cordobesa de Mina Clavero, unos 800 kilómetros al norte de Buenos Aires.
Un joven de 25 años murió causa de graves politraumatismos, mientras una mujer sufrió traumatismo de tórax y fractura de tobillo. Los pilotos resultaron ilesos.
Una fiscal abrió una causa penal por homicidio culposo y lesiones culposas a fin de determinar si hubo fallas en la señalización y control de seguridad durante la carrera.
La funcionaria ordenó diversas medidas de prueba, como peritajes técnicos al vehículo y la toma de testimonios a testigos.
La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) expresó en un comunicado sus condolencias para la familia del espectador fallecido y adelantó que dará “todo su apoyo” a los organizadores y autoridades locales en la investigación del accidente.