La Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal (CONFUSAM), que convocó a la huelga, reúne a unos 37.000 trabajadores responsables de atender a unos 15 millones de personas que dependen del sistema de salud público. Los restantes cuatro millones de chilenos acuden a la salud privada.
En los consultorios de atención primaria sólo se recibían emergencias o pacientes que tenían una cita previa. Un número indeterminado de personas vulnerables se quedaron sin los medicamentos que se les entregan mensualmente y que debían retirar el martes.
Gabriela Flores, presidenta de la CONFUSAM, calificó de insuficientes los 10.000 pesos (11,2 dólares) por persona incluidos en el presupuesto y opinó que en el gobierno del presidente Gabriel Boric “no valora la salud”.