Tenso intercambio en el Congreso sobre el futuro político de Cuba
La congresista republicana María Elvira Salazar protagonizó este miércoles un intenso intercambio con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante una audiencia en la Cámara de Representantes centrada en la política exterior de Washington hacia Cuba y Venezuela.
La legisladora cubanoamericana planteó si el modelo utilizado para facilitar la transición política en Venezuela podría replicarse en Cuba mediante conversaciones con sectores del aparato de poder vinculados al régimen castrista.
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Rubio marca distancia: “No vamos a premiar al régimen”
Rubio respondió con firmeza y dejó claro que la administración estadounidense no permitirá que las estructuras que han controlado Cuba durante décadas se beneficien de una eventual apertura económica.
“No vamos a permitirles beneficiarse del juego que han estado jugando, en el que roban dinero al pueblo cubano en beneficio de ese conglomerado a expensas de la gente de Cuba”, afirmó el secretario de Estado durante la audiencia.
El jefe de la diplomacia estadounidense insistió en que cualquier recuperación económica sostenible para la isla requerirá transformaciones profundas y no podrá construirse manteniendo intacto el sistema que, según Washington, ha provocado la actual crisis nacional.
El nombre que apareció en la audiencia: “El Cangrejo”
Uno de los momentos más llamativos ocurrió cuando Salazar preguntó directamente sobre el papel de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro y una de las figuras más influyentes dentro del círculo de poder cubano.
La congresista cuestionó si Washington estaba enviando mensajes a la nueva generación del aparato político y militar cubano ante la posibilidad de una transición futura.
Rubio reconoció que existen personas dentro de la estructura estatal que comprenden que el modelo actual es insostenible, aunque aclaró que Estados Unidos no ha identificado a una figura única capaz de liderar un proceso de cambio.
“Hay tecnócratas, pero no un líder definido”
El secretario de Estado señaló que existen funcionarios y tecnócratas dentro del sistema cubano que podrían desempeñar algún papel en una eventual transformación política.
“No diría que hemos identificado a una persona específica que pueda desempeñar ese papel”, explicó Rubio, quien comparó los posibles escenarios cubanos con las transiciones ocurridas en países como Polonia y la República Checa tras la caída de los regímenes comunistas.
Sin embargo, reconoció que Cuba carece actualmente de instituciones independientes capaces de facilitar una transición similar.
La ayuda humanitaria que sigue bloqueada
Durante la audiencia, Rubio volvió a referirse a la oferta de ayuda humanitaria presentada por Washington para enfrentar la crisis que atraviesa la isla.
Según explicó, Estados Unidos mantiene disponible un paquete de asistencia valorado en 100 millones de dólares en alimentos y medicamentos, condicionado a que la distribución sea realizada por organizaciones independientes del Estado cubano, como la Iglesia Católica o grupos humanitarios internacionales.
“Ahora dicen que la han aceptado, pero están creando impedimentos”, afirmó Rubio, al acusar al régimen de obstaculizar mecanismos alternativos de distribución.
Guantánamo y los contactos con La Habana
Rubio también confirmó que Washington mantiene canales de comunicación con La Habana por razones diplomáticas y de seguridad nacional, y reveló que recientemente altos mandos militares estadounidenses visitaron la zona perimetral de la Base Naval de Guantánamo.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión bilateral marcado por nuevas sanciones económicas, acusaciones judiciales contra figuras del régimen y una crisis energética que ha provocado protestas y cacerolazos en distintos puntos de Cuba.
Máxima presión sobre el régimen cubano
El intercambio entre Rubio y Salazar refleja el debate que existe dentro de Washington sobre cómo gestionar un eventual cambio político en Cuba.
Mientras algunos sectores consideran necesario mantener contactos con figuras del entorno de poder para facilitar una transición ordenada, Rubio dejó claro que la prioridad de la administración es evitar que cualquier proceso termine fortaleciendo a las mismas estructuras que han gobernado la isla durante casi siete décadas.