El nombre de Michel Ortega Casanova fue confirmado como uno de los cuatro cubanos fallecidos durante el enfrentamiento ocurrido el miércoles en la zona noreste del canalizo El Pino, en Cayo Falcones, municipio de Corralillo, provincia de Villa Clara.
La información fue difundida por el periodista Daniel Benítez y confirmada por diversos medios del sur de Florida.
Ortega, según reportes, residía recientemente en Tampa, Florida.
Screenshot 2026-02-25 at 10.26.23PM
Reacciones desde Tampa
La organización Casa Cuba de Tampa describió a Ortega como “un patriota comprometido con la libertad” y anunció tres días de duelo con banderas a media asta.
El periodista Alexis Boentes, de Telemundo 51, informó sobre la decisión.
Por su parte, el reportero Javier Díaz, de Univisión, confirmó que Ortega residía en Tampa y rechazó la narrativa oficial del gobierno cubano.
Versión oficial del gobierno cubano
El Ministerio del Interior de Cuba (MININT) aseguró que una lancha rápida con matrícula de Florida transportaba a 10 personas armadas que pretendían ingresar al territorio con “fines terroristas”.
Según la ampliación oficial:
Seis personas fueron detenidas
Cuatro fallecieron durante el enfrentamiento
Se ocuparon fusiles de asalto, armas cortas y artefactos incendiarios
También se incautaron chalecos antibalas y uniformes de camuflaje
Las autoridades indicaron que todos los implicados serían cubanos residentes en Estados Unidos.
Investigación en curso
El MININT informó además la detención de un presunto colaborador dentro del territorio cubano.
Algunos de los detenidos figurarían en listados nacionales vinculados a investigaciones previas y en una actualización presentada ante la ONU sobre personas consideradas “terroristas” por el Estado cubano.
Las identidades de los otros tres fallecidos aún no han sido divulgadas oficialmente.
Contexto sensible
El incidente ocurre en un momento de alta tensión política entre La Habana y sectores del exilio en Florida.
Mientras el gobierno cubano califica el hecho como un intento de acción armada contra el Estado, voces del exilio sostienen que se trataba de una operación para “liberar al país”.
La narrativa de ambos lados mantiene el caso en el centro del debate político y mediático.