El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel rompió el silencio varias horas después del enfrentamiento armado ocurrido el 25 de febrero frente a las costas de Villa Clara y advirtió que la isla “se defenderá con determinación y firmeza”.
En un mensaje publicado en redes sociales, Díaz-Canel afirmó:
“Cuba no agrede ni amenaza… se defenderá frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía”.
La declaración marca la primera reacción directa de la cúpula política tras el incidente que dejó cuatro personas muertas y varios heridos.
Embed - ULTIMA HORA: Guardafronteras cubanos matan a cuatro personas de una lancha procedente de Florida
El enfrentamiento en Cayo Falcones
Según el Ministerio del Interior de Cuba (MININT), una lancha rápida con matrícula de Florida fue detectada a una milla náutica del canalizo El Pino, en Cayo Falcones, municipio de Corralillo.
De acuerdo con la versión oficial:
La embarcación transportaba 10 personas armadas.
Se produjo un intercambio de disparos con Tropas Guardafronteras.
Cuatro personas fueron abatidas.
Seis resultaron heridas y fueron evacuadas.
Las autoridades aseguraron la incautación de fusiles de asalto, armas cortas, artefactos incendiarios y uniformes de camuflaje.
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Canciller habla de “investigación rigurosa”
Previo al mensaje presidencial, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla anunció que se lleva a cabo una “investigación rigurosa” para esclarecer lo ocurrido.
Rodríguez vinculó el incidente a un historial de “infiltraciones terroristas” procedentes de Estados Unidos desde 1959.
Reacciones en Washington y Florida
En Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que Washington verificará “de manera independiente” lo sucedido.
También pidieron aclaraciones:
María Elvira Salazar
Daniella Levine Cava
Dariel Fernández
Las autoridades estadounidenses indicaron que utilizarán canales diplomáticos, incluida la embajada en La Habana.
Del silencio a la narrativa oficial
Analistas señalan que la reacción tardía encaja en un patrón recurrente: primero habla el aparato de seguridad, luego la dirigencia política enmarca el hecho dentro de la narrativa histórica de confrontación con EE.UU.
El mensaje de Díaz-Canel eleva el tono y sitúa el incidente como parte de una supuesta agresión “terrorista y mercenaria”.