DiSandro aún tiene permitido viajar con el equipo para el duelo del lunes por la noche ante Seattle y podrá realizar otras labores, pero no podrá estar en la banca, dijo una de las personas. Ambos hablaron en condición de anonimato debido a que la liga no ha hecho pública su decisión.
DiSandro jaló a Greenlaw para alejarlo del receptor de los Eagles DeVonta Smith y le gritó tras una recepción en el tercer periodo de la derrota de Filadelfia 42-19 ante San Francisco el tres de diciembre. Greenlaw, quien fue penalizado por rudeza innecesaria en la jugada, se levantó y estiró la mano sobre dos oficiales para poner su mano en la cara de DiSandro.
Greenlaw fue expulsado y multado 10,927 dólares por la liga por la penalización de rudeza innecesaria. También le pidieron a DiSandro que se fuera y se dirigió al vestuario ante la ovación de la afición.
La NFL le envió un memo a los equipos la semana pasada reiterando sus políticas que dicen que el personal que no son jugadores no tienen permitido hacer contacto físico, provocar o insultar a jugadores rivales o árbitros. El memo también dijo que oficiales y entrenadores son los únicos que deben intentar separar altercados. La liga dijo que cualquier violación a estas reglas podría llevar a una multa o suspensión.
DiSandro se reunió la semana pasada con el comisionado Roger Goodell y le prohibieron estar en la banda del encuentro ante Dallas del domingo. Vio el partido desde el túnel.
DiSandro llegó con los Eagles en 1999 y es además asesor del gerente general Howie Roseman.