BUENOS AIRES (AP) — Con casi una decena de jugadores entre algodones, entre ellos nada menos que el capitán Lionel Messi, el campeón del mundo Argentina encara con máxima preocupación la cuenta regresiva para definir el plantel que disputará el Mundial en pocas semanas.
Bautizado como el “Sommermärchen”, o “Cuento de hadas de verano”, el Mundial de 2006 en Alemania fue un escaparate muy elogiado de una nación moderna y unificada que recibía con los brazos abiertos a aficionados de todo el mundo.