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Aficionados del Crystal Palace llevan su disputa con la UEFA hasta la final de la Conference League

GINEBRA (AP) — Hay dos palabras que los aficionados del Crystal Palace han desahogado en su recorrido esta temporada en la Conference League antes de compartir por fin un estadio con la dirigencia de la UEFA.

El cántico se escucha a menudo en los partidos del Palace y ha provocado múltiples expedientes disciplinarios de la UEFA, en los que los abogados del Palace citaron el Convenio Europeo de Derechos Humanos y la libertad de los aficionados para expresar un comentario satírico.

La segunda palabra es “UEFA”; la primera es una palabra altisonante. La UEFA ha sostenido que “no es ni humorístico ni satírico, sino un insulto grave”.

La disputa por el insulto que inicia con “F” le ha costado al Palace decenas de miles de euros (dólares) en multas impuestas por jueces designados por la UEFA en órganos judiciales internos.

El cántico podría volver a escucharse el miércoles en Leipzig, donde el Palace enfrente al Rayo Vallecano en la final de una competición para la que nunca se clasificó y en la que nunca quiso jugar.

¿Por qué están molestos los aficionados del Crystal Palace?

Fue una historia compleja durante toda la pretemporada pasada, con apariciones breves de un par de multimillonarios en Estados Unidos, incluido el propietario de los Jets de Nueva York, Woody Johnson.

Cuando el Palace sorprendió al vencer al Manchester City en la final de la Copa FA en mayo pasado, ganó el primer gran trofeo del equipo en sus 120 años de historia y el honor de disputar la Liga Europa, la segunda competición de clubes de la UEFA por debajo de la Liga de Campeones.

Al menos, así fue hasta que el Palace perdió una disputa legal ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) por normas de la UEFA diseñadas para proteger la integridad al impedir que dos equipos con propiedad compartida entren en la misma competición.

El entonces propietario minoritario del Palace, John Textor —un empresario estadounidense con un historial activo de propiedad de clubes en Brasil, Bélgica y Francia— también era dueño del Lyon, que se clasificó para la Liga Europa al terminar sexto en la liga francesa.

El Palace estuvo a punto de salvarse porque al Lyon lo descendieron inicialmente a la Ligue 2 debido a turbulencias financieras. Textor dimitió de la junta del Lyon, lugar que asumió la inversora del fútbol femenino Michele Kang y volvió a la Ligue 1.

La UEFA dictaminó entonces que Textor tenía “influencia decisiva” —una prueba clave dentro de sus normas sobre propiedad de múltiples clubes— en el Palace, por lo que se determinó que debía disputar la Conference League.

El hecho de que Textor vendiera su participación en el Palace a Johnson antes de que el equipo debutara en Europa llegó demasiado tarde para afectar el caso resuelto en el máximo tribunal del deporte en Lausana, Suiza.

‘Mafia UEFA’

Los aficionados del Palace comenzaron la temporada en agosto con banderas y camisetas que mostraban un logotipo de “mafia UEFA”.

La UEFA multó al Palace con 10.000 euros (11.600 dólares) por los cargos de “transmitir un mensaje que no es apto para un evento deportivo” y “desacreditar a la UEFA”.

Cuando el Palace inició la fase principal de la Conference League en octubre, como visitante ante el Dynamo Kyiv en la Polonia neutral, los funcionarios de la UEFA escucharon el cántico con la palabrota cinco veces durante el partido. Otra multa de 10.000 euros.

En el veredicto disciplinario publicado por la UEFA, los abogados del Palace argumentaron que los cánticos debían interpretarse como “arrebatos inocentes y satíricos”. Señalaron un caso similar que el club noruego Brann ganó en el TAS el año pasado.

El juez de la UEFA afirmó que la palabra con “F” “no tiene cabida” en el fútbol y que “ese lenguaje no es ni humorístico ni satírico, sino un insulto grave”.

Palabrotas y libertad de expresión

Más cánticos y una multa de 15.000 euros (17.500 dólares) siguieron al partido del Palace en diciembre en el campo del club irlandés Shelbourne.

El argumento de los abogados del Palace fue que cualquier “observador razonable” vería las palabrotas como parte de la cultura del fútbol europeo y entendería “una crítica mordaz a la UEFA” dada la disputa de pretemporada decidida en el TAS.

El juez de apelación de la UEFA coincidió con el organismo futbolístico en que el Convenio Europeo de Derechos Humanos “regula principalmente la conducta de las autoridades públicas y no se aplica directamente a entidades privadas como la UEFA”.

En cualquier caso, dictaminó el juez de la UEFA, el Artículo 10 del convenio sobre la libertad de expresión “no es absoluto” como para permitir “cualquier forma de mensaje grosero, insultante o abusivo dentro de los estadios”.

El cántico continúa

Más cánticos siguieron en los partidos de las rondas eliminatorias contra el Zrinjski Mostar y el AEK Larnaca, lo que derivó en multas cada vez de 20.000 euros (23.300 dólares), y luego una multa de 25.000 euros (29.000 dólares) tras un partido de semifinales contra el Shakhtar Donetsk.

Si el Palace gana el título el miércoles, pasa directamente a la próxima Europa League. Si el Palace pierde, sus aventuras europeas se terminan.

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Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes

FUENTE: AP

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