La presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Inés María Chapman, llamó en Guantánamo a "combatir el proceder oportunista de algunos conductores de pipas", que aprovechándose de la escasez de agua "venden el líquido a personas necesitadas", informa el diario oficial Granma.
Aunque el periódico del Partido Comunista lo menciona ahora, es un "negocio" común en todo el país que profundiza el drama en las zonas más afectadas por la sequía.
Hace varios meses, según reportes de colaboradores de DAIRIO DE CUBA, "contratar" de forma ilegal una pipa de agua en Santiago de Cuba o La Habana podía superar los 10 CUC. El precio se habría disparado a medida que la escasez de agua se agudiza
En Guantánamo, el delegado de Recursos Hidráulicos en el territorio, Alfredo Correa, informó a Chapman del desfavorable comportamiento de las lluvias en lo que va de año, y dijo que esto ha provocado el agotamiento de numerosas fuentes de abasto, entre ellas ríos, presas, pozos, lagunas y tranques.
Las presas en Guantánamo están al 39% de su capacidad, lo que afecta el suministro de agua a más de 258.000 personas (el 72% de la población), así como a la agricultura y a la empresa Azcuba, imposibilitadas de emplear sus sistemas de riego.
La carencia de agua almacenada ha hecho que se extienda entre dos y diez días el ciclo de distribución a la población mediante las redes, y hasta 25 días en algunas comunidades abastecidas mediante pipas, dijo Correa.
Chapman afirmó que, a diferencia de otros periodos secos, el actual extiende sus daños a 11 provincias y 93 municipios, lo que hace más complicada la solución del problema.
FUENTE: diariodecuba.com