Fueron 22 minutos de difamación, mentiras y manipulación sobre la base del testimonio de un presunto espía: el doctor Carlos Leonardo Vázquez, un opositor de bajo perfil que no tenía ningún tipo de influencia o importancia, pero que le sirve al régimen para atemorizar a la población.
En el audiovisual se presenta a Carlos Leonardo Vázquez, un opositor de bajo perfil que no tenía ningún tipo de influencia o importancia es presentado como espía al servicio del régimen.
El viejo guión conocido presenta a Yunior García, Manuel Cuesta Morúa, Saily González y otros jóvenes como si fueran delincuentes o mercenarios al servicio de Estados Unidos.
La televisión cubana miente al asegurar que Yunior García fue a un curso de capacitación paramilitar, dice una de las académicas de la conferencia.
La dictadura no les permite refutar estas alegaciones y en el caso de Yunior García le tenía preparado un nuevo acto de repudio en su propia casa.
Manuel Cuesta Morúa cree que la dictadura busca destruir a los líderes opositores en todos los niveles.
La dictadura combina el uso de los medios de comunicación en poder del Estado con ataques directos contra los opositores, como ocurrió en Cienfuegos, donde fue acosado el profesor David Martínez, quien ya había sido expulsado de su trabajo.
También en Santa Clara la dictadura amenaza a Saily González a través de perfiles falsos, conocidos como “ciberclarias”. Le aseguran que irá presa si sale el 15 de noviembre y ponen como ejemplo a varios opositores, pero ella está dispuesta a hacerlo.
FUENTE: Mario J. Pentón