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Manuel Marrero

MANUEL MARRERO DEFIENDE LA APERTURA ECONÓMICA DE CUBA: "La soberanía no es negociable"

El primer ministro defendió las 176 reformas económicas y afirmó que Cuba se abrirá al capital privado y extranjero sin abandonar el modelo socialista

americateve | Redacción América Noticias Miami
Por Redacción América Noticias Miami

Manuel Marrero defiende la apertura económica de Cuba, pero marca un límite: “La soberanía no es negociable”

El primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, defendió la incorporación de Cuba a la economía global y aseguró que las recientes reformas impulsadas por La Habana buscan ampliar la actividad privada y atraer inversiones sin abandonar los principios políticos del sistema.

“Cuba se inserta en la economía mundial con soberanía y no con sumisión”, afirmó Marrero este martes en un mensaje publicado en X, en el que retomó declaraciones realizadas durante el I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”, celebrado recientemente en La Habana.

El jefe de Gobierno añadió que Cuba seguirá “fiel al legado” de Fidel Castro y remarcó una de las líneas rojas establecidas por las autoridades ante la creciente apertura económica: “La soberanía no es negociable”.

“El socialismo cubano no puede ser una teoría rígida”

Las declaraciones amplían los argumentos expuestos por Marrero durante el panel “Fidel y la economía mundial”, organizado en el Palacio de Convenciones de La Habana como parte de las actividades por el centenario del nacimiento de Fidel Castro.

Allí, el primer ministro defendió las 176 transformaciones económicas y sociales aprobadas en junio, agrupadas en 23 ejes y presentadas por el Gobierno como una respuesta a la profunda crisis que atraviesa el país.

Marrero calificó las medidas como “cien por ciento cubanas” y rechazó que La Habana pretenda copiar los modelos económicos implementados por China o Vietnam.

“El socialismo cubano no puede ser una teoría rígida”, sostuvo.

La frase refleja el argumento que intenta instalar el Gobierno: incorporar mecanismos de mercado no supondría abandonar el socialismo, sino modificar su funcionamiento para adaptarlo a las actuales circunstancias económicas.

Cuba abre más espacio a las empresas privadas

Las reformas aprobadas por el Gobierno incluyen algunas medidas que habrían resultado impensables dentro del modelo económico cubano de décadas anteriores.

Entre ellas figura una mayor participación de las micro, pequeñas y medianas empresas privadas (mipymes), así como nuevas posibilidades para actores no estatales en sectores hasta ahora fuertemente controlados por el Estado.

También se contemplan cambios en el sistema financiero, nuevas facilidades para la inversión extranjera y modificaciones destinadas a flexibilizar el comercio exterior.

La Habana presenta este proceso como una “actualización del modelo socialista”.

Sin embargo, economistas y críticos del Gobierno señalan que varias de las reformas incorporan mecanismos de mercado que durante décadas fueron rechazados o fuertemente restringidos por las propias autoridades.

Banca, inversión extranjera y mercado: las nuevas apuestas del Gobierno

Uno de los cambios más significativos es la apertura de determinadas actividades financieras a actores no estatales, aunque bajo la supervisión del Banco Central de Cuba.

Las autoridades también buscan atraer mayor cantidad de capital extranjero y permitir nuevas formas de asociación empresarial.

En paralelo, durante las últimas semanas han comenzado a entrar en vigor disposiciones que amplían la presencia privada en actividades como los servicios farmacéuticos y flexibilizan otras restricciones empresariales.

El Gobierno espera que estas transformaciones contribuyan a recuperar la producción, generar ingresos y aliviar algunas de las distorsiones que afectan a la economía.

La Habana abre la economía, pero no el sistema político

El discurso de Marrero deja claro que el Gobierno establece una separación entre las reformas económicas y cualquier transformación del sistema político.

La “soberanía no negociable” funciona así como el límite de la apertura defendida por La Habana.

Las autoridades cubanas insisten en que la incorporación de capital extranjero y el crecimiento del sector privado no implicarán aceptar condicionamientos políticos externos.

Ese argumento también ha sido utilizado históricamente por el Gobierno para rechazar las exigencias de Washington y las condiciones vinculadas a determinados organismos financieros internacionales.

Fidel Castro, utilizado como marco ideológico de las reformas

El Gobierno ha decidido presentar el paquete económico dentro de las conmemoraciones por los 100 años del nacimiento de Fidel Castro.

La estrategia busca establecer una continuidad entre las reformas actuales y el proyecto político iniciado después de 1959, pese a que algunas de las nuevas medidas flexibilizan restricciones que caracterizaron durante décadas a la economía cubana.

El coloquio internacional reunió a más de 1.500 delegados procedentes de 63 países, incluidos más de 1.000 extranjeros.

Entre las principales figuras presentes estuvieron Miguel Díaz-Canel, Raúl Castro, Esteban Lazo y Roberto Morales Ojeda.

Las reformas llegan en plena crisis económica

La apertura económica ocurre en uno de los momentos más difíciles para Cuba en décadas.

El país enfrenta apagones prolongados, escasez de combustible y alimentos, elevada inflación, deterioro de los servicios públicos y una profunda crisis demográfica.

A ello se suma el éxodo de cientos de miles de cubanos durante los últimos años, que ha reducido la población y la fuerza laboral disponible.

En este escenario, La Habana busca atraer inversiones y estimular al sector privado mientras intenta conservar el control estatal sobre los sectores considerados estratégicos.

El desafío de Cuba: más mercado sin abandonar el socialismo

Las palabras de Marrero resumen la contradicción que enfrenta actualmente el modelo económico cubano.

Después de décadas de fuertes restricciones a la iniciativa privada, el Gobierno reconoce ahora la necesidad de empresas privadas, inversión extranjera, nuevas fuentes de financiamiento y mecanismos de mercado.

Pero simultáneamente insiste en que esas transformaciones no implicarán abandonar el socialismo ni modificar los fundamentos políticos del sistema.

“Cuba se inserta en la economía mundial con soberanía y no con sumisión”, afirmó Marrero.

La incógnita es si las 176 reformas serán suficientes para recuperar una economía golpeada por años de baja productividad, escasez de divisas, inflación y deterioro de su infraestructura.

americateve | Redacción América Noticias Miami
Por Redacción América Noticias Miami

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