Cuba 13 enero 2022

Incluyen en lista de represores al director de Prensa Extranjera del MINREX en Cuba

La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC por sus siglas en inglés), ha incorporado como Represor de Cuello Blanco en su base datos al director del Centro de Prensa Internacional (CPI) de la cancillería cubana, Alberto González Casals

La ONG estadounidense, la cual promueve una “transición no violenta a una Cuba democrática”, también incluyó al mandatario como Represor de Exportación debido a su participación en la intervención de Cuba en Venezuela, “contribuyendo a que La Habana reorganizara a su favor los servicios de inteligencia y contrainteligencia en ese país”.

González Casals se desempeña desde el 2017 como director de Prensa Extranjera del Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla y su órgano “censor”, el CPI. Según la FHRC, él es responsable directo de ejecutar las órdenes del Ministerio del Interior (MININT) respecto a la retirada de credenciales a los periodistas de la agencia de noticias EFE para trabajar en Cuba.

La ONG estima que las represalias que se han tomado contra EFE forman parte del apagón de información que pretende imponer el régimen cubano tras el levantamiento popular del pasado 11 de julio.

“El bloqueo informativo incluye más censura sobre los medios oficiales, presiones adicionales sobre los corresponsales extranjeros acreditados en Cuba y más represalias contra la prensa independiente. A ello se suma además cortes selectivos o totales del servicio de internet”, señaló la entidad a través de un comunicado en su sitio web.

La FHRC también apuntó que el CPI filtra a los periodistas extranjeros y descarta la acreditación de los que considere críticos. Para realizar labor periodística en Cuba se requiere una visa D-6, la cual se puede suspender, revocar o no prorrogar, incluyendo la expulsión del país del corresponsal si se considera que este ha realizado “acciones impropias o ajenas a su perfil y contenido de trabajo, así como cuando se considere que ha faltado a la ética periodística y/o no se ajuste a la objetividad en sus despachos”.

Por último, la entidad indicó que la singularidad represiva, y más tras el 11J, contra la agencia de noticias antes mencionada, no es más que una forma de presionar, autocensurar y provocar el cierre de la corresponsalía en la isla, ya que no respetó las arbitrarias exigencias del CPI.

“La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba denuncia esa estrategia y aspira a que EFE no se pliegue a ella ni cierre su presencia en Cuba”, sentenció.

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