Cuba 30 noviembre 2021

Decenas de residentes en Santiago de Cuba, intoxicados por contaminación del agua potable con albañal

Según un periodista oficialista, una excavación para resolver una obstrucción provocó una rotura en la tubería principal de abasto de agua

Decenas de personas se intoxicaron este fin de semana en San Pedrito y el Distrito José Martí, en Santiago de Cuba, debido a la contaminación con residuos albañales del agua potable que consumen.

El policlínico de la localidad decretó la alerta epidemiológica en la tarde del viernes, cuando comenzaron a llegar pacientes, entre ellos niños, embarazadas, ancianos, aquejados de vómitos, diarreas, fiebre, deshidratación, nauseas y erupciones en la piel.

Aunque el periodista oficialista Anolvis Cuscó Tarradel publicó en su sitio en Facebook que 16 personas padecieron diarreas agudas y otras 70 manifestaron síntomas de enfermedad, DIARIO DE CUBA corroboró que los cuerpos de guardia de los hospitales pediátricos, maternos y generales estaban llenos, porque los casos de intoxicación se han sumado a los numerosos contagios de dengue y a pacientes con fiebres "inespecíficas".

Durante un recorrido por la ciudad, las doctoras Alina y Cecilia aseguraron que el sistema sanitario fue puesto en emergencia, debido al número de habitantes que acudía con malestar estomacal a las instituciones.

El personal de la salud se volcó en una pesquisa activa, por el peligro para unas 50.000 familias residentes en la zona.

Este lunes continuaban llegando a los hospitales personas con diferentes grados de afectación y el policlínico de la demarcación amaneció clausurado, porque su cisterna recibió también agua sucia, tanto por la toma del Distrito José Martí, como por la conexión del barrio de San Pedrito.

Al llegar al cuerpo de guardia del Infantil Norte, Georgina Estupiñan, madre de dos niñas de siete y nueve años, fue trasladada junto a sus hijas hacia La Colonia, "porque las salas estaban llenas de pacientes pediátricos en observación" por diferentes causas.

Su esposo, Ricardo Liranza, fue atendido por los servicios de urgencia del Hospital Provincial Saturnino Lora, mientras que sus suegros "continúan ingresados con trastornos gástricos y laceraciones cutáneas".

"Algunos ancianos y embarazadas aún permanecen con sueros, pero la mayoría retornó a sus casas porque en los hospitales no hay medicinas ni antibióticos", dijo Liranza.

Pese a la magnitud, la prensa oficial no informó sobre lo ocurrido. Los vecinos se comunicaron entre ellos y alertaron de no consumir el agua que llega a través de la red de distribución, en una ciudad donde el suministro es escaso.

Al parecer para mantener el bajo perfil, las autoridades han pedido a los médicos que atiendan a los pacientes en los consultorios. Los galenos de otros bloques apoyarán esta semana en las zonas afectadas, declaró una doctora del Micro 8.

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Una rotura para "solucionar" una obstrucción

Según la versión del periodista oficialista Cuscó Tarradel, la contaminación ocurrió el jueves por la tarde, durante un "intento de resolver una obstrucción localizada en la Avenida de Las Américas, Ampliación del Bloque B frente a Micro 9 del Distrito José Martí, al dañarse, con una excavación, la tubería principal de abasto de agua, de 200mm de diámetro".

DIARIO DE CUBA constató con el puesto de mando de la empresa Aguas Santiago que se contaminó el agua potable de 11 circunscripciones del Consejo Popular Centro Sur, pertenecientes al Centro Urbano José Martí.

Una funcionaria dijo que la avería durante la excavación provocó el entrecruzamiento de las aguas del alcantarillado con la que consume la población.

Según Cuscó Tarradel a todas las personas afectadas "les realizaron pruebas para el diagnóstico de cólera, resultando negativas".

Pese a que los funcionarios de aguas Santiago aseguraron que la rotura se resolvió en la noche del 27 de noviembre, al filo del mediodía del domingo la Dirección Provincial de Higiene y Epidemiologia suspendió el suministro para ejecutar la hipercloración del tanque del Micro 9 y realizar la limpieza de las redes.

Pero la avería ha venido a sumarse a una situación de insalubridad que no es nueva.

En Micro 9, excrementos y desechos albañales han estado a la vista pública durante meses. En el barrio de San Pedrito el cuadro es más complejo, porque fue una de las zonas que se rehabilitó desde el punto de vista hidráulico, sin construírsele el alcantarillado, lo que obliga a las personas a evacuar los desechos de sus necesidades fisiológicas en el patio de sus casas.

En esa comunidad las viviendas escurren los residuales en letrinas, fosas y retretes, que en la mayoría de los casos ni tienen las condiciones, ni cumplen con los parámetros sanitarios.

Marta Oropesa declaró que esta no es la primera vez que sucede una contaminación como la de este fin de semana. "Muchas tuberías de agua potable permanecen anegadas por residuos albañales, mientras que los tragantes rara vez los destupen y se pasan años emanando fetidez y suciedades".

La infestación también llegó hasta algunos sectores como Los Pinos y la Avenida Patria, cuyas tomas de agua potable empalman con las de las zonas afectadas.

Aunque el periódico oficial Sierra Maestra publicó imágenes de los arreglos, no alertó a los residentes y se limitó a decir que, motivados por el significado de varias fechas históricas, se desarrollaban acciones que "redundarán en la aspiración de lograr una ciudad cada vez más bella, ordenada, higiénica y disciplinada, como nos pidió el general de Ejército Raúl Castro Ruz".

Más adelante señaló que tanto José Ramón Monteagudo, primer secretario del Partido, como Beatriz Johnson Urrutia, gobernadora de la provincia, vincularon a varias empresas del territorio con Aguas Santiago y Aguas Turquino, para solucionar "la gran cantidad de salideros y obstrucciones que existen, muchos de los cuales afectan el tránsito vehicular y peatonal".

En otras zonas, como en el Hoyo del Micro 7, la Avenida de Los Pinos y los barrios periféricos, la población vive también expuesta a condiciones insalubres. Las roturas y tupiciones también llevan años y nadie soluciona la pudrición que llena de infecciones y mosquitos las viviendas.

Similares lodazales existen en Palma Soriano, donde la población lleva décadas consumiendo el agua del Río Cauto, donde se lavan tractores, se bañaban animales y las vaquerías y las cochiqueras vierten los residuales.

En el municipio de Contramaestre la mayoría de las casas no tiene redes, recibe un servicio insuficiente y los habitantes consumen agua de pozo con altos niveles de sodio y potasio.

Aunque Santiago de Cuba dispone de recursos hídricos suficientes y hace una década el Estado invirtió más de 200 millones de dólares para dotarla del acueducto más moderno de la Isla, miles de familias disponen solo de un sistema rudimentario para almacenar la lluvia.

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