Cuba al borde de quedarse sin petróleo: reservas podrían agotarse tras meses sin recibir cargamentos
Cuba enfrenta una grave crisis energética que podría agravarse en las próximas semanas, luego de que expertos advirtieran que las reservas de petróleo del país están cerca de agotarse.
Embed - Alza del crudo amenaza la importación privada de diésel hacia Cuba “Yo veo a las MIPYMES o pequeñas empresas entrar ahora en un período de no actividad, una vez más, debido a los altos precios del diésel y del petróleo crudo.” — Jorge Piñón, director del Programa de Energía para América Latina y el Caribe de la Universidad de Texas. | Martí Noticias
Según explicó Jorge Piñón, director del Programa de Energía para Latinoamérica y el Caribe de la Universidad de Texas, la isla no recibe un cargamento de petróleo importado desde el 9 de enero de 2026, lo que ha reducido peligrosamente las reservas disponibles.
En declaraciones a Martí Noticias, el especialista señaló que, si la situación continúa, el régimen cubano podría verse obligado a negociar directamente con Estados Unidos para garantizar el suministro de combustible.
Presión internacional frena envíos de petróleo a Cuba
La crisis se agrava debido a las recientes medidas adoptadas por la administración del presidente Donald Trump, que ha advertido sobre posibles sanciones y aranceles a países que suministren petróleo al gobierno cubano.
Según el análisis de Piñón, esta presión ha provocado que varios aliados tradicionales de La Habana eviten enviar nuevos cargamentos.
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Venezuela, que dejó de enviar petróleo tras la captura del dictador Nicolás Maduro el 3 de enero.
México, que tampoco ha realizado envíos desde el 9 de enero.
Rusia, que hasta ahora no ha desafiado las advertencias de Washington.
Consumo energético supera las reservas disponibles
Cuba consume aproximadamente 20,000 barriles de diésel al día, lo que ha generado un déficit energético difícil de cubrir en medio del actual escenario internacional.
El experto señaló que la situación recuerda a los peores momentos del Período Especial en la década de 1990, aunque con condiciones incluso más complejas.
El propio gobernante Miguel Díaz-Canel ha mencionado recientemente la posibilidad de aplicar el llamado plan de “Opción Cero”, un programa de emergencia ideado por Fidel Castro durante la crisis económica de los años noventa.
Infraestructura eléctrica agrava los apagones
La crisis se intensifica debido al deterioro de la infraestructura energética del país.
El sistema eléctrico cubano depende de termoeléctricas envejecidas, falta de inversión y constantes fallas técnicas, lo que ha provocado apagones prolongados en gran parte de la isla.
En varias provincias, los cortes de electricidad superan más de 15 o incluso 20 horas diarias, afectando hogares, hospitales, transporte y la actividad económica.
Mipymes podrían importar combustible
Ante la escasez, el gobierno cubano ha abierto la posibilidad de que micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) importen combustible de forma privada.
En teoría, estas empresas podrían traer combustible en isotanques de unos 6,600 galones desde puertos estadounidenses como Houston o Puerto Everglades.
Sin embargo, el propio Piñón advierte que el modelo enfrenta obstáculos importantes.
Entre ellos:
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altos costos operativos (unos 50,000 dólares por isotanque)
falta de infraestructura adecuada en la isla
restricciones regulatorias vinculadas a sanciones estadounidenses
Además, gran parte de las terminales de almacenamiento pertenecen a CUPET, la empresa estatal cubana, lo que podría violar las licencias emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Negociación con EE.UU. podría ser la única salida
El especialista considera que una negociación directa con Estados Unidos podría convertirse en la única solución viable a corto plazo.
Si no se alcanza un acuerdo en los próximos 60 días, Cuba podría enfrentar una paralización casi total del sistema energético.
Esto afectaría gravemente el transporte, la generación eléctrica y el funcionamiento de servicios esenciales.
Una de las posibles soluciones sería que Estados Unidos suministre directamente productos refinados, como gasolina, diésel o gas licuado de petróleo, lo que permitiría aliviar la escasez en la isla.