Comprar uno de los escasos y estrictamente controlados periódicos en Cuba se ha convertido en otro de los desafíos de la dura vida cotidiana de los cubanos. Lo reconocen medios oficialistas en la isla.
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SUSCRIBITEComprar uno de los escasos y estrictamente controlados periódicos en Cuba se ha convertido en otro de los desafíos de la dura vida cotidiana de los cubanos. Lo reconocen medios oficialistas en la isla.
Cada amanecer se forman larga colas sobre todo de ancianos que esperan horas frente a los 574 estanquillos estatales que venden a 20 centavos de pesos cubanos los periódicos que el régimen permite en la isla.
Directivos del poligráfico de la Habana uno de los tres la isla que imprime los principales periódicos oficialistas en Cuba aseguran que el equipamiento para este proceso es ya obsoleto, de la desaparecida Alemania Comunista.
La distribución estatal de los periódicos oficialistas en la isla está marcada también por los problemas de transportación. Los carteros que también lo distribuyen tienen que hacerlo en bicicletas. Muchas veces prestadas o a pie.
Lo más cotidiano es que cuando los contados periódicos oficialistas llegan a los estanquillos estatales se agotan rápidamente. Horas después aparecen más caros, a un peso cubano, entre los revendedores privados.
En un país donde los medios de comunicación no pueden ser privados y son propiedad del régimen, se suma la insuficiente tirada de periódicos, por ejemplo, el Granma sale con 500 mil ejemplares y el Juventud Rebelde con 250 mil.
FUENTE: Rolando Nápoles / Americateve.com

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