Con el anuncio de una normalización de relaciones con La Habana y de un alivio sustancioso del embargo hecho este miércoles por el presidente Barack Obama, "Estados Unidos acaba de lanzar un salvavidas económico al régimen de Cuba", declaró el cubanoamericano Robert Menéndez, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense. "Con el colapso de la economía venezolana, Cuba está perdiendo su benefactor principal, pero ahora recibirá el apoyo de Estados Unidos, la democracia más grande del mundo. Esta es una recompensa que un régimen totalitario no se merece. Los cubanos son menos libres de lo que eran ayer, y este anuncio solo perpetúa décadas de represión a manos del régimen de Castro", dijo Menéndez, demócrata por Nueva Jersey, en una declaración. "Nadie quiere que la realidad en Cuba sea diferente más que el mismo pueblo de Cuba y los cubanoamericanos que han huido de la Isla en busca de la libertad", pero "el anuncio de hoy es equivocado y no entiende la naturaleza del régimen en Cuba que ha ejercido su control autoritario sobre el pueblo cubano durante 55 años", advirtió el senador. "Este es un régimen que ha apresado a un ciudadano estadounidense durante cinco años por distribuir equipos de comunicaciones en la Isla. La liberación de presos políticos no significa nada si mañana pueden ser arrestadas de nuevo y si nada cambia para que puedan buscar pacíficamente reformas en su propio país", señaló. Recordó que "la mayoría de los activistas democráticos en la Isla (...) han sido explícitos en expresar que quieren que Estados Unidos abra las relaciones con Cuba solo cuando se tomen medidas de reciprocidad por el Gobierno de Castro. Ellos entienden que los Castro no accederán a cambiar de ninguna otra manera", dijo. Menéndez opinó que los cambios anunciados por Obama están "claramente destinados a eludir la intención y el espíritu de la ley estadounidense y del Congreso". Además, "presentan una falsa narrativa sobre Cuba que sugiere que los Estados Unidos ?no el régimen? es responsable de su fracaso económico", señaló. "Los problemas económicos en Cuba son 100 por ciento atribuibles a más de 50 años de experimentos políticos y económicos fallidos los cuales han asfixiado a empresarios cubanos (...) Cuba ha tenido relaciones políticas y económicas con la mayor parte del mundo, pero las empresas optan por no participar debido a los riesgos políticos, económicos e incluso delictivos relacionados con la inversión en la Isla, según muestran las detenciones arbitrarias de inversionistas extranjeros de Canadá, Inglaterra y Panamá", afirmó Menéndez.
El senador calificó de "alarmante" la sugerencia de que el régimen cubano sea retirado de la lista de estados patrocinadores del terrorismo, mientras "acoge a fugitivos estadounidenses como Joanne Chesimard, quien está en la lista de terroristas más buscados por el FBI por el asesinato del policía estatal de Nueva Jersey Werner Foerster, y a pesar de la complicidad de Cuba con Corea del Norte para el contrabando de jets, baterías de misiles y armas a través del Canal de Panamá". En cuanto a la decisión de Obama de asistir a la Cumbre de las Américas, Menéndez se declaró "extraordinariamente decepcionado".
Significa que "tenemos la intención de violar nuestros propios principios, establecidos en la Carta Democrática Interamericana en 2001, para que la Cumbre sirviera como un foro de líderes del hemisferio elegidos democráticamente. Esta acción rechaza la Carta y envía un mensaje global sobre la poca importancia que le damos a la democracia y al respeto de los derechos humanos y civiles".
Por último, Menéndez instó a su sucesor en la presidencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Bob Corker, "a sostener audiencias sobre este cambio dramático y equivocado" de la política estadounidense, cuando el nuevo Congreso se reúna en enero.