Cuba supera los 100 pacientes en terapia intensiva por dengue y chikungunya: niños, los más afectados
La crisis sanitaria en Cuba continúa agravándose con un aumento sostenido de casos de dengue y chikungunya, enfermedades transmitidas por mosquitos que mantienen en alerta a las autoridades de salud. Según datos oficiales, más de 100 personas permanecen actualmente en terapia intensiva, y la mayoría de ellas son menores de 18 años.
Aumento acelerado de contagios en 14 provincias
La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña García, informó que el país acumula 34.824 casos de chikungunya, de los cuales 1.028 han sido confirmados mediante PCR. Solo en las últimas 24 horas se registraron 934 nuevos contagios, reflejo de una transmisión activa en 14 provincias, entre ellas Cienfuegos, Holguín, Ciego de Ávila y Artemisa.
Embed - MINSAP actualiza situación epidemiológica en Cuba
Niños: la población más vulnerable
De los 105 pacientes en terapia intensiva, 84 son menores de edad, un dato que preocupa profundamente a los médicos debido a que el sistema inmunológico infantil es menos eficiente para enfrentar infecciones virales graves.
Los hospitales y unidades de cuidados intensivos se encuentran al límite de su capacidad, especialmente en las provincias del centro del país y La Habana, donde la falta de personal, equipos y medicamentos ha retrasado la atención especializada.
Sistema de salud desbordado y recursos insuficientes
La sobrecarga hospitalaria coincide con apagones eléctricos, escasez de fármacos y demoras en el traslado de pacientes, elementos que han generado creciente desconfianza entre la población y denuncias de falta de transparencia en el manejo de la crisis.
Además, las autoridades reportaron 369 nuevos focos de mosquitos en un solo día, cifra que demuestra la dificultad para controlar los vectores del dengue y el chikungunya. A esto se suma la presencia del Aedes bitatus, un nuevo vector cuya expansión podría complicar aún más el escenario epidemiológico.
Expertos alertan sobre una “sindemia” en Cuba
El doctor Lucio Enríquez Nodarse advirtió que Cuba no enfrenta solo una epidemia, sino una sindemia, donde dos virus circulan simultáneamente en una población debilitada por la desnutrición y el deterioro del sistema inmunológico.
Enríquez señala que la carencia de proteínas limita la producción de linfocitos, esenciales para la defensa del organismo. Este fenómeno, conocido como anergia inmunológica, se suma al estrés crónico, la falta de medicamentos, el agua contaminada y las difíciles condiciones higiénicas.
Según el especialista, estos factores están elevando la mortalidad en niveles superiores a los reportados oficialmente. El médico pidió a la población enviar resultados de pruebas reales para visibilizar la gravedad de la situación y contrarrestar lo que considera cifras manipuladas por las autoridades sanitarias.