La Dirección de Migración y Extranjería informó que se trata de un grupo de 30 deportados, 22 extranjeros y ocho costarricenses. Los extranjeros son ocho brasileños, tres rumanos, dos chinos, tres uzbekos, dos azerbaiyanos, un irlandés, un indio, un vietnamita y un bielorruso.
El gobierno costarricense suscribió el acuerdo para recibir a deportados durante la visita de la enviada especial de la iniciativa estadounidense “Escudo de las Américas, Kristi Noem, en marzo. El sábado, recibió el primer grupo tras la firma del acuerdo. Se trató de 25 nacionales de Albania, Kenia, Marruecos, China, India, Camerún, Guatemala y Honduras.
Los deportados serán trasladados a un hotel, donde la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) se encargará de costear su hospedaje, alimentación y asistencia humanitaria durante los primeros siete días. Durante este periodo podrán inscribirse en un programa de “Retorno Voluntario Asistido”.
Los deportados también podrán optar por la posibilidad de quedarse en Costa Rica bajo un programa de regularización migratoria temporal por razones humanitarias, o bien, solicitar la condición de refugiados.
Organizaciones de derechos humanos y la Defensoría de los Habitantes de Costa Rica han cuestionado el acuerdo y exigen a las autoridades migratorias que brinden información sobre dónde se hospedan estos migrantes.
La Defensoría indicó el martes en un informe tras tener contacto con los migrantes que algunos presentaban problemas de salud y que tres fueron trasladados a centros para revisión médica.
Según el relato de los deportados al ente público costarricense, al ser trasladados a Costa Rica los mantuvieron esposados durante todo el vuelo y que no fue hasta 30 minutos antes del aterrizaje que les retiraron las esposas de las manos.
El Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) también rindió un informe del primer grupo que arribó el sábado indicando que, a diferencia de los 200 deportados que recibió Costa Rica el año anterior, estos migrantes están en plena libertad de moverse en el país.
El MNPT informó que los deportados repiten quejas sobre malos tratos en los Estados Unidos, tales como el haber sido recluidos en espacios hacinados, con comida en mal estado y con incertidumbre de adónde serían enviados. También denunciaron que no se les devolvieron objetos de valor como joyas y teléfonos celulares, así como malos tratos verbales.
Natasha Pérez, abogada para América de la organización Consejo Global de Litigio Estratégico, dijo a The Associated Press que les ha sorprendido que Costa Rica vuelva a recibir deportados de Estados Unidos y les preocupa la poca transparencia con que se ha manejado su estadía en el país.
“Creemos que falta información, no nos han permitido a la sociedad civil ni a las organizaciones acá en Costa Rica poder acceder a estas personas, ni hemos tenido mayor información por parte de la OIM ni por organismos del Estado sobre las condiciones reales en las que se encuentran”, comentó Pérez.
La Dirección de Migración informó esta semana que del primer grupo de deportados 16 expresaron su interés de regresar a sus país de origen con el programa de Retorno Voluntario Asistido, mientras que ocho manifestaron temor de volver a sus países. Un migrante decidió dejar el hospedaje y resolver por sus propios medios, aseguró.
FUENTE: AP