“No es un caso de bullying como inicialmente fue catalogado”, dijo la ministra Alejandra Monteoliva en rueda de prensa. “Estamos frente a la presencia de culturas o subculturas digitales integradas por jóvenes o niños… que se centran en el estudio, análisis, la fascinación de asesinatos, de tiroteos masivos”.
El hecho ocurrió el 30 de marzo en el horario de ingreso a la escuela normal Mariano Moreno N°40 de la ciudad santafesina de San Cristóbal, unos 600 kilómetros al norte de Buenos Aires, mientras los alumnos izaban la bandera. El atacante, de 15 años, sustrajo un arma de su mochila y comenzó a disparar.
Un alumno de 13 años murió en el establecimiento y otros ocho heridos tuvieron que ser hospitalizados.
Tras allanamientos al domicilio del autor del ataque escolar y de otro menor de 16 años que habría sido su cómplice y peritajes en sus dispositivos electrónicos y análisis de sus redes sociales, los investigadores determinaron que participaban en comunidades digitales ligadas al fenómeno “True Crime Community” (Comunidad de Crímenes Reales, TCC, por sus siglas en inglés).
Extremismo digital Esta variante digital de extremismo violento consiste en investigar crímenes reales y a sus autores, compartir material a través de plataformas como Discord y Telegram y, en los casos más extremos, imitar los ataques.
TCC nació a partir de la proliferación de foros digitales en lo que se discutían hechos violentos y que se crearon a fines de la década de 1990 como consecuencia del impacto social que provocó en Estados Unidos la masacre en la escuela secundaria Columbine, donde dos jóvenes asesinaron a 12 estudiantes y un profesor para luego quitarse la vida.
Episodios de estas características no son comunes en Argentina, donde la tenencia y portación de armas de fuego está restringida a mayores de 18 años, entre otros requisitos.
Sin embargo, la ministra Monteoliva reveló que la policía federal detectó en los últimos dos años al menos 15 casos de menores vinculados con estas comunidades digitales, aunque el joven de San Cristóbal fue el primero en pasar a la acción.
Más detalles sobre el tiroteo Los investigadores revelaron que el autor del tiroteo y su cómplice también se identificaban con otra comunidad digital, el movimiento incels (célibes involuntarios en inglés), que podría haber tenido influencia en la elección de compañeros como blancos del ataque.
“Estos chicos heterosexuales odian a las mujeres y odian también a los varones que obtienen relaciones románticas felices”, explicó el jefe de la unidad de investigación antiterrorista de la Policía Federal, Guillermo Díaz. “Llegan a tal odio que cometen masacres contra esas personas puntualmente. Se pudieron detectar estos indicadores”.
El atacante se encuentra bajo custodia de la justicia de Santa Fe, pero no será juzgado ya que todavía no entró en vigencia una reforma del código penal sancionada en febrero que redujo la edad de imputabilidad a 14 años.
FUENTE: AP