El cuerpo de Guzmán, directora de Pulso Informativo del Sureste, fue encontrado en una finca del municipio de Moloacán del estado de Veracruz, que colinda con la localidad de Nanchital donde había sido raptada el 2 de junio, dijo el viernes a The Associated Press un funcionario de la fiscalía estatal que habló en condición de anonimato porque no está autorizado a declarar sobre el caso.
Según la investigación, la comunicadora fue asesinada y posteriormente su cuerpo fue calcinado en un tambo de metal, detalló el funcionario.
La Fiscalía de Veracruz confirmó el viernes la muerte de Guzmán tras las pruebas periciales que se realizaron a los restos localizados en la finca.
La desaparición de la comunicadora ocurrió tras la presunta irrupción de un grupo de hombres armados en su domicilio. De acuerdo con un video difundido en redes sociales, dos hombres, con los rostros cubiertos y armas largas, arribaron a la vivienda y, tras golpear la puerta de entrada con un martillo, ingresaron de manera violenta, apuntando sus armas contra las personas que se encontraban en el lugar.
Por el caso fueron apresadas ocho personas,de las cuales cuatro habrían participado en el secuestro de la periodista y posteriormente en su homicidio, según la fiscalía estatal.
Entre los detenidos hay cuatro policías del municipio de Ixhuatlán del Sureste. De acuerdo con la investigación, los agentes presuntamente proporcionaban recursos, alimentos y apoyo logístico a la organización criminal señalada de cometer el crimen.
Los ocho detenidos fueron puestos a disposición de un juez que determinará su situación jurídica en las próximas audiencias.
Guzmán dirigía un medio digital de cobertura local en el municipio de Nanchital. Tras la privación de su libertad, familiares, colegas y organizaciones defensoras de la libertad de expresión exigieron a las autoridades intensificar su búsqueda e investigar el caso.
El homicidio de Guzmán ocurre en un contexto de persistente violencia contra la prensa en México. Veracruz, que ha sido escenario durante años de disputas entre grupos del crimen organizado, ha figurado de manera recurrente entre los estados con mayor número de agresiones a periodistas.
El 11 de junio murió en un ataque armado en ese estado Luis Ángel López Valdez, director del medio Reportaje Policiaco Veracruzano y reportero de Vanguardia de Veracruz, y cinco meses antes fue tiroteado Carlos Castro, reportero y director del medio digital local Código Norte Veracruz.
Organizaciones nacionales e internacionales han documentado asesinatos, desapariciones, amenazas y ataques contra comunicadores en Veracruz.
México es considerado por organismos de defensa de la libertad de prensa como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo fuera de las zonas de conflicto armado.
FUENTE: AP