Fernández fue diagnosticado durante la madrugada de Argentina con una gastritis "con signos de sangrado, recibió el tratamiento médico adecuado, encontrándose en buen estado de salud y reanudando sus actividades con control médico”, dijo un parte de la Unidad Médica Presidencial firmado por el médico Federico Saavedra.
Después del episodio, Fernández y Xi dialogaron durante 20 minutos en el Hotel Mulia de Bali. En el encuentro, del cual se publicaron imágenes y se vio al mandatario sonriendo, estuvieron, entre otros miembros del gabinete argentino, el canciller Santiago Cafiero y el ministro de Economía Sergio Massa.
Según dijo la agencia oficial de noticias Télam, el presidente argentino “tuvo un episodio complicado porque sangró mucho”y eso le provocó hipotensión y mareos.
La agencia indicó, basándose en “voceros oficiales”, que Fernández fue trasladado al Sanglah General Hospital de Bali, acompañado por el ministro de Salud de Indonesia, Budi Gunadi Sadikin, y en ese centro asistencial le hicieron estudios y le aplicaron suero.
Antes de este episodio, el presidente argentino había participado en la ceremonia de apertura de la cumbre, que se llevará a cabo martes y miércoles.
La agenda del mandatario en la cita internacional incluye la reunión con su par de China y con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, así como disertaciones ante mandatarios, entre otras actividades. El regreso a Buenos Aires está previsto el jueves.