Llegaron codo a codo a la entrada de la meta en el velódromo de Roubaix después de más de cinco horas de extenuante competencia. Van Aert tenía mejores credenciales para el esprint y calculó su ataque a la perfección para pasar a Pogačar por la derecha y resistir su intento de remontada.
“Vencerlo mano a mano en un esprint es algo realmente especial para mí”, expresó Van Aert.
Van Aert levantó el dedo índice derecho y señaló al cielo al cruzar la línea; luego se bajó de la bicicleta y se tumbó boca arriba, completamente exhausto. Fue una derrota poco habitual para Pogačar, cuatro veces campeón del Tour de Francia, que buscaba convertirse en el primer ganador del Tour en conquistar Roubaix desde Bernard Hinault en 1981.
Pogačar remontó el mes pasado tras una caída para ganar la Milán-San Remo por primera vez, y a Roubaix le quedaba como la única prueba para completar el conjunto de las cinco Monumentales del ciclismo de un día. Ya había ganado el Tour de Flandes, Lieja-Bastoña-Lieja y el Giro de Lombardía.
Pero Van Aert, de 31 años, es uno de los ciclistas más versátiles del mundo.
Tres veces campeón mundial de ciclocross, ganó la Milán-San Remo en 2020, el maillot verde del Tour de Francia para el mejor esprínter en 2022, terminó tercero en Roubaix en 2023 y volvió a ser tercero en Milán-San Remo el mes pasado.
La carrera París-Roubaix, de 258,3 kilómetros (160,1 millas), es conocida como “El Infierno del Norte” por sus múltiples tramos de adoquines —que suman unos 55 kilómetros— y por su reputación de caídas y pinchazos.
Y volvió a confirmarse, ya que Pogačar sufrió un pinchazo y el neerlandés Mathieu van der Poel, triple campeón defensor, dos.
Pogačar sufrió un pinchazo cuando faltaban unos 120 kilómetros y, con el coche de su equipo detrás, tomó una bicicleta de servicio neutral de un vehículo de reparaciones cercano. Visiblemente molesto, tuvo que esperar varios minutos a que el coche de su equipo le entregara una de sus bicicletas de carrera.
La energía que gastó para alcanzar al grupo de cabeza pudo haberle pasado factura al final.
El belga Jasper Stuyven terminó tercero por delante de Van der Poel, quien se acercó para abrazar a un Van Aert lloroso, su antiguo archirrival del ciclocross.
Carrera femenina La carrera femenina se disputa poco después.
La prueba, de 143,1 kilómetros (88,7 millas), se celebró el mismo día que la masculina por primera vez, aunque con un punto de salida distinto y un recorrido ligeramente más corto que el del año pasado, con unos 40 kilómetros de adoquines.
La campeona olímpica de ciclismo de montaña Pauline Ferrand-Prévot, de Francia, superó una enfermedad y una caída para ganar el año pasado.
___
Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes
FUENTE: AP