En un comunicado publicado en el sitio web de la empresa, el director ejecutivo de Walmart Inc., John Furner, prometió que el minorista con sede en Bentonville, Arkansas, no está utilizando información personal como ingresos, historial de compras o la disposición de un cliente a pagar para fijar precios, y que tampoco lo hará en el futuro.
“No fijamos precios diferentes en función de quién eres o de la hora del día, y no lo haremos", escribió Furner el viernes. "Ya sea que estés comprando comestibles o productos electrónicos en una tarde calurosa o con una prisa repentina por un artículo, nunca es motivo para cobrarte más”.
El compromiso de Walmart llega mientras aumentan las preocupaciones de algunos compradores, activistas y legisladores sobre el despliegue de etiquetas digitales por parte del minorista de descuentos y otras tiendas. Las etiquetas digitales están reemplazando rápidamente las etiquetas de papel en los estantes de los supermercados de Estados Unidos y permiten que las tiendas cambien los precios al instante desde una computadora central, en lugar de que los trabajadores sustituyan manualmente las etiquetas de papel.
Furner señaló que el asistente de compras de inteligencia artificial, Sparky, seguirá los mismos lineamientos. Walmart, afirmó, no utilizará el bot para aumentar el precio a un cliente ni para ocultar opciones más baratas.
Furner afirmó que esas prácticas violarían el modelo de negocio de la empresa de “precios bajos todos los días”.
También indicó que los precios pueden cambiar: Walmart los baja cuando puede trasladar los ahorros, o a veces los sube porque un artículo cuesta más comprarlo o transportarlo, explicó.
Walmart informó en marzo que 2.300 establecimientos en Estados Unidos ya usan estanterías digitales, y que esta tecnología se implementará en toda la cadena dentro del próximo año.
Ejecutivos de Walmart han dicho repetidamente que utiliza etiquetas electrónicas de precios en los estantes para ayudar al minorista a cambiar los precios de manera uniforme y hacer que coincidan con lo que se cobra en la caja. También ahorra tiempo a los trabajadores y reduce los costos laborales al reemplazar las etiquetas de papel.
La Comisión Federal de Comercio advirtió el mes pasado a las empresas que la práctica de personalizar los precios podría violar las leyes de protección al consumidor. La agencia señaló que no tiene autoridad legal para prohibir los precios personalizados en todas las circunstancias, pero emitió un boletín que advirtió a las empresas que deben revelar a los clientes cómo se está utilizando la información personal para fijar un precio.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP