Filkins reveló además que por las gestiones y los acuerdos secretos entre Chávez y Ahmadinejad, tanto Venezuela como Irán habían conseguido un fondo común de 2.000 millones de dólares. "Oficiales norteamericanos dicen que Chávez también garantizó operaciones de las Fuerzas Revolucionarias Iraníes y de Hezbollah". Y va más allá: "En 2007, Chávez permitió que Irán y Hezbollah usaran a Venezuela como base de una red de narcotráfico y lavado de dinero (...) la red le daba a Irán y Hezbollah mil millones de dólares al año, con los vuelos Caracas-Teherán a menudo usados para transportar drogas".
El periodista norteamericano, quien en el artículo explicó parte de la investigación de
Nisman avaló en varios tramos de su nota la certeza de que Irán haya participado del
ataque terrorista a la
AMIA. "
Desde la Revolución Islámica, el régimen iraní mantuvo un programa intenso de asesinatos. El régimen fue acusado de asesinar a al menos a 18 personas viviendo fuera de Irán, la mayoría disidentes iraníes. Los asesinatos más notorios tuvieron lugar en 1992, cuando agentes iraníes bajaron a cuatro kurdos exiliados en un restaurant griego en Berlín. Los fiscales alemanes persiguieron implacablemente a los oficiales iraníes, como hizo Nisman".
En su extensa nota,
Filkins relató detalladamente los pasos que dio
Nisman en su investigación, desde que se hizo cargo por orden del ex presidente argentino
Néstor Kirchner de la investigación del peor ataque terrorista de la historia argentina. En ella detalla los testigos, los movimientos y las últimas horas del fiscal especial. Pero también explica la obsesión del investigador del
atentado a la AMIA.
Nisman había probado con claridad que en la década del 80 Irán había establecido una "vasta red de espionaje" en la región que reunía información, seleccionaba objetivos y reclutaba ayuda local.
FUENTE: infobae.com